Hace ahora 80 años, el 27 de enero de 1945, los tropas de la Unión Soviética, el Ejército Rojo, liberaron a más de 7.000 prisioneros y prisioneras —entre ellos 700 niñas y niños— del campo de exterminio de Auschwitz - Birkenau. Se ponía fin a 1.689 días de pesadilla, del horror más extremo. Este campo fue establecido por la Alemania nazi en mayo de 1940 en los terrenos de un antiguo cuartel militar polaco próximo a Cracovia. Las cámaras de gas comenzaron a funcionar en marzo de 1942. Hasta la liberación fueron deportadas a Auschwitz - Birkenau por lo menos 1,3 millones de personas, el 90% de las cuales —1,1 millones de personas— fueron asesinadas. La mayoría inmediatamente después de la llegada.
El 1 de noviembre de 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 60/7 en la que designó la fecha de liberación del campo de Auschwitz, el 27 de enero, como Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto y Prevención de Crímenes contra la Humanidad. Desde entonces, muchas entidades públicas y privadas en todo el mundo se hacen eco de la recomendación de la ONU y recuerdan, con diversos actos alrededor del mundo, aquellos dolorosos sucesos como "enseñanza universal para las generaciones actuales y futuras", combinando "el aprendizaje del pasado con un compromiso presente".
En Aragón, a iniciativa de Rolde de Estudios Aragoneses y Amical de Mauthausen, con el apoyo y la participación de otras organizaciones sociales, el acto de memoria a las víctimas del Holocausto y el horror nazi se organiza desde 2010 como "un acto plural e inclusivo", testimoniando "un radical compromiso con los valores de libertad, justicia y equidad que sustentan a nuestra sociedad". Esta conmemoración se venía realizando en años anteriores en las Cortes de Aragón —lugar representativo del pueblo aragonés—. Sin embargo, tras la llegada de PP y Vox al gobierno, el año pasado cambió de lugar por la decisión de la Amical de "suspender las relaciones con las instituciones donde hubiese un pacto con la extrema derecha".
"Una respuesta constructiva a actitudes instaladas en el negacionismo, la mentira, el desprecio del otro y el ataque al diferente. Esa proyección de futuro es un desafío a los discursos de odio"
"For a Better Future" ("Por un futuro mejor"), ha sido el lema escogido por Holocaust Memorial Day Trust este año. Una declaración que también ha servido para encabezar el acto en la capital aragonesa, celebrado este lunes, 27 de enero, desde las 19:00 horas en el Centro Cívico Río Ebro con entrada libre. "El conocimiento de la historia, la denuncia de la barbarie y el homenaje a quienes la sufrieron en el pasado, se proyectan así, mediante la enseñanza y el diálogo, en una esperanza de futuro: en una respuesta constructiva a actitudes instaladas en el negacionismo, la mentira, el desprecio del otro y el ataque al diferente. Esa proyección de futuro es un desafío a los discursos de odio muy presentes, por desgracia, en nuestro mundo actual: un mundo que, pese a todo, podemos mejorar entre todos y todas", leyeron en un comunicado.
Homenaje en Zaragoza a las víctimas del Holocausto y el horror nazi. Acto organizado por @REA_rolde y @amauthausen. Hoy, hace 80 años el Ejército soviético liberó a 7.000 prisioneros —700 niñas y niños— del campo de exterminio de Auschwitz. Se ponía fin a 1.689 días de pesadilla pic.twitter.com/yifPvV3GQW
— Iker G. Izagirre (@igoiz17) January 27, 2025
Como en años anteriores, el acto comenzó con el encendido de siete velas en recuerdo de los grupos humanos que con más virulencia sufrieron la persecución nazi, la deportación y el exterminio. En memoria del pueblo judío, de los niños y niñas asesinados, antifascistas y resistentes, del pueblo romaní, de las personas represaliadas por sus discapacidades físicas y psíquicas, por sus opciones afectivo-sexuales o por sus diferentes opciones políticas y religiosas. También hubo una mención especial a aquellas personas que ayudaron a salvar vidas. Tras el encendido de las velas se guardó un emotivo minuto de silencio.

A continuación llegaron las distintas intervenciones de los colectivos homenajeados y de las entidades organizadoras. Para dar paso a un recuerdo especial a Ramón Lacima, socialista y antifascista ejeano. Luchó contra el fascismo con el Batallón Cinco Villas. Tras "La Retirada" republicana se exilió en Francia. Allí fue detenido por los nazis y deportado a Gusen con el número 4454, donde fue asesinado el 12 de agosto de 1941. El homenaje a Ramón Lacima sirvió también para recordar a las más de mil personas, antifascistas y resistentes, de Aragón deportadas a campos nazis entre 1940 y 1945. La gran mayoría en el infame campo austríaco de Mauthausen. Sus nombres y sus identidades se guardan a salvo del olvido en la web aragonesesdeportados.org.
Recuerdo especial a Ramón Lacima. Socialista y antifascista ejeano. Luchó con el Batallón Cinco Villas. Tras "La Retirada" republicana se exilió en Francia. Allí fue detenido por los nazis y deportado a Gusen con el número 4454. Asesinado el 12 de agosto de 1941. pic.twitter.com/9fiBdovnhK
— Iker G. Izagirre (@igoiz17) January 27, 2025
El acto en Zaragoza, que estuvo acompañado por la música en directo de El Mantel de Noa, continuó con las palabras del alumnado del IES Miguel Catalán de Zaragoza, quienes testimoniaron la transmisión de memoria y esa esperanza puesta en un futuro mejor entre las generaciones más jóvenes. Parte de este alumnado viajará a Mauthausen el próximo mes de mayo junto a la Amical para participar en los actos por el 80 aniversario de la liberación del campo.
Auschwitz, el más tristemente célebre del Holocausto, pero no el único

Auschwitz dejó su marca como uno de los campos más tristemente célebres del Holocausto. Pero, aunque el más grande de todos, no fue el único campo de exterminio nazi. El primero fue Dachau situado cerca de Múnich y lugar al que llevaron a judíos, comunistas, socialistas y antifascistas. Por ahí pasaron más de 200.000 prisioneros —63 de Aragón—, y se estima que fueron asesinadas más de 40.000 personas. Este lugar sentaría las bases de lo que serían el resto de campos de concentración, 1.235 repartidos principalmente por el centro de Europa cuyo objetivo era la deshumanización de la persona como método. El inicio de lo que la Alemania nazi llamó la "Solución Final".
Durante la Segunda Guerra Mundial, el régimen del Tercer Reich y sus colaboradores asesinaron a unos seis millones de judíos —hombres, mujeres, niñas y niños—, en un intento de aniquilar sistemáticamente a esta comunidad de Europa. También persiguieron y mataron a millones de personas de otros grupos sociales, étnicos y políticos. Entre ellos al pueblo gitano romaní, a soviéticos —principalmente prisioneros de guerra—, polacos y otros pueblos eslavos, así como a personas LGTB, comunistas y socialistas, otros opositores políticos y religiosos y personas con discapacidades físicas y psíquicas.
La información sobre los crímenes cometidos en esos campos es solo una estimación, ya que en algunos casos se trató de borrar las huellas de las atrocidades cometidas y en otros las cifras de las personas asesinadas son simplemente una pequeña muestra de la magnitud de la tragedia.

