¿Vinculará Rivera su apoyo a los presupuestos de Rajoy con el cese del senador Agramunt?

Las corruptelas y chiringuitos del PP alarman en toda Europa. La imagen de un estado español en descomposición e incapaz de mantener un mínimo de seguridad jurídica y unas reglas de mercado transparentes preocupan en los despachos de las élites europeas.

Mariano Rajoy y Pedro Agramunt. Foto: PP

El informe del Consejo de Europa acusando al senador del PP Pedro Agramunt de corrupción es demoledor. Según este informe, Agramunt recibió, presuntamente, pagos de Azerbaiyán para suavizar las críticas por la falta de democracia, por la represión a las opositoras, y por las sospechas de tongo electoral de ese país.

El informe señala que el dirigente del PP recibió, presuntamente, donaciones, transferencias, pagos en metálico, regalos de lujo (relojes, caviar, y otros caprichos similares del gusto de las élites que nos gobiernan), y por supuesto, al gusto de otros dirigentes del PP español 'volquetes de putas'.

El informe de la institución europea, que ha bautizado el caso como Diplomacia Caviar, considera probado que Agramunt “desempeñó un papel clave en la adopción de varias decisiones de la Asamblea percibidas, directa o indirectamente, como favorables a Azerbaiyán”. Y, claro, apuntan que lo hizo a cambio de los pagos en dinero y en especies.

Este 'nuevo’ caso de corrupción del españolismo de derechas abre una grieta más en la relación entre las dos siglas más importantes de esta ideología, y deja a Ciudadanos, una vez más, ante su viejo espejo, el PP. Pudiera parecer un caso menor, si se compara con los cientos de millones de euros escatimados por los gestores del PP en todos los puntos cardinales, pero es muy importante porque marcará la tendencia de los próximos meses y futuros acuerdos de gobierno.

A Ciudadanos, producto político de laboratorio diseñado desde los palcos de algunos estadios de fútbol, se le acelera el reloj del poder y se le complica su imagen inmaculada. Ciudadanos, que desearía llegar a las próximas elecciones sin tomar decisiones difíciles, debe tomar partido: o mantener en el poder a un PP infestado de corrupción, o llegar a acuerdos con el centro izquierda para desinfectar de tramas corruptas a las instituciones democráticas.

Hasta la fecha Ciudadanos ha apoyado y sostenido al PP, pero el innumerable rosario de casos de corrupción de su homólogo ideológico le acorta los plazos y le fuerza a un cambio de estrategia. Ya no sirve que Ciudadanos aguarde en el porche a ver pasar el cadáver del PP, debe pasar a la acción si quiere mantener el buen viento que le apuntan las encuestas.

El próximo capítulo de este serial de corrupción del españolismo de derechas lo veremos con los PGE presentados por Rajoy. ¿Cumplirá Rivera su palabra y exigirá a Rajoy el cese de Agramunt para dar su apoyo a los presupuestos? De no hacerlo comprobaremos que Ciudadanos solo pretende combatir la corrupción de boquilla y sin molestar a los pobladores de palcos. Veremos.

Autor/Autora

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies