Más de diez millones de personas han huido de sus hogares de Ucrania, Donetsk y Lugansk desde el 24 de febrero, el 90% mujeres y menores

Desde que estalló el conflicto en 2014 en el Donbass, la guerra ha provocado el éxodo de más de 5,5 millones de refugiadas, la mitad menores sin compañía de familiares. A estas, se suman 6,5 millones de desplazadas internas. Una terrible tragedia humanitaria a la que se añaden denuncias por racismo de las policías ucraniana y polaca hacia personas migrantes en la frontera.

Una mujer huye de Irpin, ciudad del óblast de Kiev. Foto: Diego Herrera

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para las personas Refugiadas (ACNUR) ha cifrado en más de diez millones el número de personas civiles que se han visto obligadas a huir de sus hogares por la guerra desde el 24 de febrero, cuando Rusia inició su ofensiva militar, ya sea como desplazadas dentro de Ucrania y las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, o como refugiadas en otros países. El éxodo es constante.

Según datos de Naciones Unidas de este miércoles, 30 de marzo, más de cuatro millones de personas han abandonado Ucrania y el Donbass en las últimas cinco semanas. La mitad de las personas refugiadas son menores, muchas de las cuales han salido de sus hogares sin compañía de familiares. "Cada segundo una persona menor de edad se convierte en refugiada", en palabras de Unicef. Un "trágico" hito que previsiblemente irá a más, advierte ACNUR señalando que el 90% de las personas refugiadas son mujeres y menores.

Sólo a Polonia han llegado 2,3 millones de personas cruzando la frontera desde Ucrania, aunque el flujo es igualmente constante hacia Rumanía (608.000), Moldavia (387.000), Hungría (364.000), Eslovaquia (281.0000), según las cifras de la ONU. Las autoridades rusas han notificado que 475.000 personas refugiadas -100.000 de ellas menores- han llegado a su territorio y a Bielorrusia, la mayoría procedentes de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk. A estas cuatro millones de refugiadas en un mes, se suman otro millón y medio de desplazadas forzosas desde que estalló el conflicto bélico en 2014 en el Donbass.

Respecto a las desplazadas internas, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de Naciones Unidas elevó la semana pasada la cifra a casi 6,5 millones de personas, un incremento significativo al triplicar sus cifras anteriores. La OIM recuerda además que en torno a 12 millones de personas están atrapadas en las áreas afectadas por los combates.

"La rapidez y la magnitud de esta crisis de personas refugiadas no tiene paralelo desde la Segunda Guerra Mundial", aseguró el portavoz Unicef, James Elder, que ha pasado varios días en el oeste de Ucrania en el marco de las operaciones de Unicef en este país. "En esta guerra el 50% de las personas refugiadas son niños y niñas que no saben a dónde van, que se separan de sus padres y ven como sus madres hacen lo imposible por sobrevivir en condiciones extremas", comentó Elder.

ACNUR ha advertido que la crisis de personas refugiadas que se vive ahora en Ucrania, Donetsk y Lugansk es la que más rápidamente está aumentando desde la Segunda Guerra Mundial, conflicto que generó la huida de sus países de entre 11 y 20 millones de personas. La guerra de Kosovo (1999) causó entre 1,2 y 1,4 millones de refugiadas, y el conflicto en Bosnia (1992-95) provocó que 1,3 millones de personas salieran de ese territorio.

Discriminación y racismo en la evacuación

Por otro lado, el Alto Comisionado de ACNUR, Filippo Grandi, se ha pronunciado al respecto de los informes que denuncian discriminación durante los procesos de evacuación en favor de la ciudadanía ucraniana y en detrimento de las personas extranjeras en este país. "Expresé mi preocupación a las autoridades pertinentes, ya que cualquier acto de discriminación o racismo debe ser condenado y todas las personas deben ser protegidas", manifestó Grandi, quien además ha informado de que las autoridades se comprometieron a que los estados no rechazarán a las personas que huyen de Ucrania.

Las denuncias por discriminación, racismo y malos tratos de las policías ucraniana y polaca hacia personas migrantes en la frontera ha sido una constante desde el pasado 24 de febrero. "La policía ucraniana ha sido acusada de segregar racialmente a las personas refugiadas en la frontera", denunció hace unas semanas el periodista Miquel Ramos.

Desde Poder Migrante -red de personas y colectivos que trabaja en defensa de los derechos de las personas migrantes y lucha contra el racismo estructural- afirman sentir dolor al "conocer las noticias desde la frontera de Ucrania y principalmente Polonia, donde mientras se da total prioridad a las personas ucranianas, se discrimina a otras personas que también intentan huir de Ucrania por su origen y color de piel". "Ha sido tan escandaloso que hasta la ONU ha tenido que pronunciarse", lamentan.

El doble rasero de la UE

El pasado 3 de marzo, en una decisión sin precedentes, los 27 países de la Unión Europea acordaron aceptar a las y los refugiados ucranianos sin solicitud de asilo, e instaron a los Gobiernos de los países miembro a reducir los trámites administrativos para el reconocimiento de las solicitudes.

Una decisión que llega muy tarde y cargada de hipocresía. "Aunque nos alegra mucho conocer las medidas de la UE para acogerles, incluyendo a España, también nos llama poderosamente la atención la enorme desigualdad mostrada en otras guerras, como en Siria, Irak o Afganistán, donde los mensajes de 'invasión', 'efecto llamada' y políticas para cerrar las fronteras y endurecer las leyes migratorias son habituales", denuncia Poder Migrante. "Con Ucrania se ha demostrado que se podían hacer las cosas mejor y que una respuesta política y mediática entendida como humana podría acabar siendo colectiva", critican desde la red.

Víctimas civiles

En una guerra que se prolonga sin un final cercano a la vista, el número total de víctimas sigue sin estar claro. Este jueves, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos elevó a 2.685 las víctimas civiles, entre ellas 1.035 personas muertas –90 de ellas menores– y 1.650 heridas desde el 24 de febrero. Pero las cifras reales "son considerablemente más altas", advierte la ONU. Desde 2014, son más de 14.000 personas -3.000 civiles- las que han muerto en este conflicto.


Más información de la Guerra en Ucrania y el Donbass en este especial.

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