El conflicto por la reorganización del autobús urbano en el sur de Zaragoza escala. La Plataforma de personas afectadas por la supresión de la línea 56 —que agrupa a la Asociación Vecinal de Valdespartera, AMPAs del barrio y numerosas personas a título individual— ha presentado una solicitud formal ante el pleno de la Junta de Distrito Sur para exigir al Ayuntamiento de Zaragoza que dé marcha atrás en sus planes.
El escrito, registrado el pasado jueves día 30, reclama la retirada de la supresión de la línea 56, un servicio que, según destacan, “vertebra Valdespartera y conecta sus zonas más periféricas con la línea del tranvía y los principales servicios del barrio”.
La medida forma parte de los pliegos del nuevo contrato del autobús urbano, actualmente en licitación, que contemplan eliminar esta línea y fusionar parte de su recorrido con la 55. Según denuncia la Plataforma, el resultado sería un itinerario con menos autobuses que el actual y alejado de los principales centros escolares a los que ahora sí se presta servicio.
“Lejos de mejorar el servicio, los cambios que se pretenden implementar supondrían un perjuicio directo y significativo para la movilidad y la calidad de vida de los habitantes de este barrio”, advierte el vecindario en el documento presentado.
La protesta vecinal se suma a las movilizaciones recientes en el barrio. En marzo, unas 60 niñas y niños junto a una veintena de personas adultas ya protagonizaron una acción reivindicativa dentro de un autobús para defender la línea 56 y reclamar su mantenimiento como un servicio clave para la autonomía del alumnado.
Menos paradas, peor frecuencia y más distancia a pie
La Plataforma detalla una serie de impactos directos de la supresión de la línea. En primer lugar, la eliminación de paradas fundamentales que actualmente dan servicio a puntos clave del barrio.
Uno de los efectos más señalados es la afección a la comunidad educativa. Los centros CPI Soledad Puértolas, CPI Valdespartera III, IES Valdespartera y CPI Montecanal se quedarían sin paradas cercanas, obligando a niñas y niños y a sus familias a recorrer largas distancias a pie, incluso atravesando la avenida Casablanca y el cruce de las vías del tranvía, una situación que consideran “inaceptable”, especialmente en días de climatología adversa.
La reordenación también afectaría al acceso sanitario. El centro de salud perdería la parada de la Ventana Indiscreta 6, una ubicación clave en sus inmediaciones. La Plataforma alerta de que esto perjudicaría especialmente a personas mayores, con movilidad reducida o pacientes que necesitan acudir a consultas médicas.
Además, denuncian un empeoramiento de la frecuencia y de los tiempos de viaje. En Montecanal, la modificación de la línea 55 implicaría pasar de una frecuencia de 11 a 16 minutos en días laborables, lo que se traduciría en mayores tiempos de espera. A ello se sumaría un alargamiento de los trayectos que afectaría a la puntualidad en el acceso al trabajo y a los estudios.
Menos autobuses pese a aumentar el servicio global
La Plataforma subraya una contradicción en el planteamiento municipal: en un nuevo contrato que incrementa en dos millones el número de kilómetros de servicio, se plantea eliminar una línea y reducir la dotación de autobuses.
Según denuncian, el servicio pasaría de contar con tres autobuses a solo dos en el recorrido resultante. “Si actualmente el Ayuntamiento dispone de mayor margen para mejorar el servicio, mejórense ambas líneas”, reclaman.
Entre sus propuestas, plantean mantener las líneas actuales o mejorarlas, incluyendo una posible ampliación de la línea 56 hasta el futuro Centro Deportivo de Valdespartera. También reclaman mejorar la frecuencia de esta línea, que actualmente cuenta con un solo autobús y tiempos de espera de 25 minutos.
El escrito presentado incluye además críticas técnicas al nuevo diseño, señalando que el recorrido propuesto contiene errores, como la inclusión de una dirección prohibida.
Petición de reunión y aviso de movilizaciones
La Plataforma ha solicitado una reunión con la concejala Tatiana Gaudes y el área de Movilidad para abordar el conflicto. Al mismo tiempo, advierte de que continuará movilizándose si no se da una solución que garantice “un transporte público digno y accesible” para Valdespartera y Montecanal.
El conflicto por la línea 56, lejos de cerrarse, entra así en una nueva fase de presión vecinal contra el plan de reorganización del autobús urbano impulsado por el Gobierno municipal de PP y Vox.




