Este martes cuatro viviendas de un edificio de la zaragozana calle Libertad fueron desalojadas por el Ayuntamiento de Zaragoza por motivos de seguridad. También cuatro negocios de hostelería, situados en esta misma calle, han sido clausurados. El propio consistorio informaba que al lugar "se desplazó personal de inspección de las Brigadas de Infraestructuras, que detectaron que la esquina del edificio 14 estaba al aire sobre una sima profunda, seguramente formada por el lavado del agua del terreno bajo dicha esquina. La oquedad continua bajo la fachada del edificio y el tramo público de la propia calle".
El reto que plantea ahora la aparición de la sima es importante y podría ir más allá de una primera intervención de emergencia. El relleno de la misma, según expertos consultados por AraInfo, podría ser sólo un parche temporal. Además sería necesario un diagnóstico que estableciera los motivos que han propiciado la aparición de esta oquedad que pone en jaque varios inmuebles de la zona. Todos han apuntado, como el propio Ayuntamiento ha reconocido en la poca información que ha trasladado, en la filtración de agua como motivo del lavado de materiales que ha provocado o acelerado la aparición de la sima. Sin conocer los informes y con cierta cautela, los expertos han apuntado que una solución definitiva necesitaría de una intervención compleja que tildan de costosa económicamente.
Según ha relatado en una carta en Facebook el periodista y vecino del inmueble, Olivier Vilain, "la teoría que manejamos los vecinos es el incorrecto uso de una boca de agua de incendios. Esa arqueta no es estanca, pero a diario, durante más de una década, los servicios de limpieza han utilizado esa boca de agua para limpieza de la calle. Cada uso generaba pérdidas y filtraciones desde el hidrante hacia abajo".
Durante la segunda semana de septiembre tuvo que cerrar La Tarantella, un establecimiento de hostelería, al constatar filtraciones de agua en su sótano, este ha sido el incidente que ha sacado a la luz la existencia de la sima. Los temores de algunos habitantes de la calle, que veían con preocupación ya de lejos lo relatado por Vilain, se convertían en realidad. De hecho en su misiva ya apuntaba que "hay instancias que lo denuncian y constantemente se lo hemos dicho a los operarios que levantaban la tapa", en referencia al uso continuado del hidrante descrito con anterioridad.
Alternativa habitacional ante emergencias
Una de las cosas que más llama la atención es el contraste entre los relatado por quiénes habitan el inmueble del 14 de la calle Libertad y la información ofrecida por Víctor Serrano, consejero de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza. Serrano en declaraciones publicadas este jueves afirmaba que se habían ofrecido "otros alojamientos" pero que los vecinos y las vecinas los habían rechazo ya que disponían de otras alternativas. Y en la nota facilitada por el propio consistorio se afirmaba que "los residentes de las cinco viviendas han manifestado que tenían soluciones habitacionales provisionales con familias o amigos y que no requerían la activación de los protocolos de servicios sociales para su atención".
En realidad el consistorio ofreció a los habitantes de las cuatro viviendas como única alternativa el Albergue Municipal, así lo relata el propio Vilain, "sobre ‘las alternativas habitacionales’ ofrecidas por el Ayuntamiento de Zaragoza: al albergue municipal. Puntopelota. Lo tomas o lo dejas. Te saco de casa por un problema que te hemos generado y, o te metes en el albergue o te buscas la vida".
De hecho el periodista, afectado por la sima, relata como ha tenido que, primero, alquilar una habitación de hotel y después alquilar un apartamento turístico. Algo que no es sostenible en el tiempo sin crear un estrago económico inasumible. "Menos mal que uno guarda ese dinerillo ‘para emergencias’ que, por cierto, ya se ha agotado, que uno es un periodistilla de tres al cuarto y orgulloso mileurista", relata Vilain.
En teoría el Ayuntamiento de Zaragoza dispone de viviendas de emergencia para situaciones como la que están viviendo los vecinos y las vecinas del número 14 de la calle Libertad, y tiene a su alcance recursos de sobra para garantizar un alojamiento alternativo cubriendo gastos, si es por un tiempo menor, ya sea mediante establecimientos hoteleros o mediante alquileres provisionales. Plantear el Albergue Municipal, como la única alternativa habitacional posible, es un error que se repite en distintas situaciones de pérdida de la vivienda habitual en la capital aragonesa, y es que este dispositivo tiene otros importantes objetivos y fines a los que dar desempeño.
Falta de información
Aunque se han deslizado informaciones que han plantado la posible vuelta de las personas residentes al edificio la semana que viene, no existe ninguna confirmación oficial al respecto. De hecho, dada la magnitud de la afección, desde esta humilde redacción nos resulta complicado pensar que será así, ya que es perentorio garantizar la seguridad tanto de las viviendas como de los negocios (que son de hostelería y por tanto abiertos al público).
"Sobre la información como vecino desalojado: cero pelotero", así de rotundo se expresaba este jueves Vilain en su escrito al respecto."Nadie se ha dirigido a nosotros para darnos explicaciones. Ni desde el área de Urbanismo, ni de Obras Públicas, ni Servicios Sociales. Cero empatía", continuaba. En conversación con AraInfo este mismo viernes, ha trasladado que "esta mañana he tenido la primera llamada desde la planta noble del Ayuntamiento" y ha tenido la oportunidad de dialogar con quiénes dirigen los servicios sociales. Esta llamada se produce cuando se cumplen tres días del desalojo y después de que el consistorio lanzará el comunicado, anteriormente relatado, que establecía que las personas residentes no necesitaban su atención.
La esperanza de volver rápidamente a sus hogares
Pese al escepticismo que hemos mostrado en la elaboración de esta pieza, nos gustaría que se cumplan las informaciones deslizadas que pronostican una vuelta de las personas que residen en el edificio de la calle Libertad la semana que viene y que sea con todas las garantías de seguridad. La conclusión del relato de Olivier Vilain, bien sirve para cerrar está información con cierto optimismo. "Yo mismo he informado en ocasiones de desalojos de personas (derrumbe de Teruel o incendio del edificio del Coso, por mencionar los más recientes)... cierto es que intenté imaginar lo que es que te saquen de casa, pero ya puedo decir que ni me acerqué a la sensación real. Y ojo: nosotros podremos volver a nuestras casas, los anteriormente mencionados las perdieron... tremendo", terminaba su relato publicado en la red social de Meta.





