Calle San Francisco: entre el hastío y el convencimiento de que existe un problema colectivo

Cuando se cumple algo más de un año y tres meses desde el colapso del edificio de la turolense calle San Francisco, AraInfo ha mantenido dos largas conversaciones con Javier Carbó, portavoz de las familias del bloque derruido, y con Elvira Martín, cabeza visible del grupo de trabajo vecinal creado para abordar lo que es un problema de ámbito colectivo que va más allá de los trágicos acontecimientos del 13 de junio de 2023.

28 septiembre, 2024. 07:00
El edificio de la calle San Francisco 21 después de su colapso, el 13 de junio de 2023. | Foto: Plataforma Afectados Calle San Francisco Teruel

El 13 de junio de 2023 cambiaría de forma abrupta la vida para las poco más de dos decenas de familias residentes en el edificio del número 21 de la céntrica calle San Francisco de Teruel. El inmueble se vendría abajo con una apresurada salida de los vecinos y las vecinas que evitó por minutos una tragedia aún mayor. El suceso ha dejado una cicatriz aún no resuelta en el vecindario, y no sólo en el número 21. Los vecinos y las vecinas del número 19, de esta céntrica calle, también han perdido sus hogares declarándose su edificio en ruina, y los de otros edificios cercanos también viven con gran incertidumbre y han sufrido distintas afecciones, por ejemplo las familias del edificio del número 23 también tuvieron que abandonar sus viviendas durante meses y el resto han sufrido inundaciones y desperfectos.

El derrumbe, además de llevarse los hogares de 30 familias de ambos edificios por delante, ha sido la dolorosa punta de un iceberg que bajo la superficie parece esconder una historia de falta de mantenimiento y conservación de las infraestructuras de la red municipal de saneamiento y abastecimiento de agua de la ciudad de Teruel.

AraInfo, cuando se cumple un año y algo más de tres meses desde el desastre vivido en la calle San Francisco, ha tenido la oportunidad de mantener dos extensas conversaciones con Javier Carbó, portavoz de las personas afectadas por el derrumbe del edificio de San Francisco 21 y vecino del mismo, y con Elvira Martín, portavoz del grupo de trabajo auspiciado por la asociación vecinal del Barrio del Carmen que trata de recabar información y aportar propuestas para abordar la especial situación del vecindario. Elvira también es vecina de la zona y su inmueble ha sufrido igualmente distintas afecciones por lo que parece un problema que va más allá de un suceso puntual.

​Pocos avances

"Novedades, novedades, no tenemos ninguna", dice con tono de hastío Javier Carbó a modo de resumen. Y es que no lo han tenido fácil en un proceso en el que algunas cosas van muy rápido y otras extremadamente lentas. Una de las claves es que siguen “pendientes de la probatoria”, es decir, aún no han conseguido poder realizar una análisis y estudio riguroso de los motivos que llevaron al colapso del edificio. De hecho han mantenido una tensión constante con el Ayuntamiento de Teruel, con procedimiento judicial incluido, para intentar que ese análisis se pudiera realizar con celeridad y garantías. Tras más de un año, podemos aventurarnos a que no se han dado ninguna de las dos premisas. El desescombro del edificio y cómo se ha producido están en el centro de las críticas.

Al respecto, Carbó traslada que los vecinos y las vecinas "pensamos que sería un desescombro muy selectivo y que garantizara la recuperación de todo lo posible. Lo que nos encontramos fue que ha primado la creación de un gran muro de contención de la calle, que garantizase la seguridad y viabilidad del desescombro". Seguridad que no discuten que sea necesaria, pero que creen que se podría haber resuelto de otra forma.

"Después de seis meses se ha llegado a la solera y en ese momento se supone que nos devuelven el solar para continuar con la probatoria”. El 24 de junio de 2024, estaba previsto que la comunidad tuviera ese acta de recepción. "Pero no fue así. Fue un mes más tarde, el 24 o 25 de julio", explica el portavoz.

Instante de una de las muchas movilizaciones realizadas por los vecinos y las vecinas de la zona. | Foto: Plataforma Afectados Calle San Francisco Teruel

Como parte de la actuación colocaron, como es lógico, un vallado perimetral "ya que hay una caída de 12 metros". Pero, explica Carbó, que se encontraron con que ese vallado "no tenía puerta de acceso a la finca". Así que este mes de agosto pasado ha pasado para los vecinos y las vecinas entre recepcionar y conseguir colocar una puerta.

Una vez llegado septiembre, el portavoz lamenta que sólo han "podido hacer alguna pequeña prueba de mediciones para dejar constancia de lo que nos encontramos después de la actuación de desescombro". Es imposible no empatizar con el sentimiento de tedio que viven. Carbó explica que para los vecinos y las vecinas "todo esto es muy complejo". Han tenido que hacer gestiones para mantener vivo el expediente, mientras esperan poder realizar las pruebas más exhaustivas que implican realizar zanjas, movimiento de algún pilar o sondeos. Pero resaltan que "todo esto es lo que se espera hacer, aún seguimos en la misma situación".

Para entender este sentimiento de desamparo, nuestro interlocutor establece un sencillo paralelismo: "Al Ayuntamiento, con toda su maquinaria administrativa, le ha costado seis meses adjudicar y seis meses desescombrar el solar". Es sencillo de imaginar lo que supone todo este tortuoso proceso para quienes habitaron este inmueble.

"No sabemos si esto va a tardar otro medio año más", dice mientras se entrecortan sus palabras y suspira. Realmente es un plazo muy optimista, pues la más que posible judicialización para esclarecer las responsabilidades puede demorar todo durante años. "Seguimos con la incertidumbre de que va a suceder. De qué garantías tenemos de, por lo menos, tener vivienda. También de cara a como podemos acometer toda esta situación".

​Un año fuera de sus hogares

Los vecinos y las vecinas llevan un año fuera de sus hogares. Después de distintas opciones, que fueron desde la puesta a disposición de un albergue al uso de los seguros particulares, se consiguió que el consistorio garantizase una vivienda alternativa para todas las familias afectadas, haciéndose cargo de las rentas de alquiler. También la Diputación de Teruel colaboró poniendo a disposición tres pisos. "Salimos del apuro de esa manera”, explica Carbó.

Aunque tienen un temor, “en la reclamación patrimonial cruzada que tenemos, esta cuestión se ha puesto sobre la mesa por parte del Ayuntamiento. Trasladando que si queda exonerada su responsabilidad este dinero se pedirá a quien corresponda". ¿Esto puede significar que el consistorio les termine reclamando esas rentas a los vecinos y las vecinas? Queda en el aire la respuesta. "Esta incertidumbre sobre lo que pueda pasar, no es una situación cómoda. Sí, nos pagan el alquiler, pero no sabemos durante cuanto tiempo y si finalmente nos lo reclamaran", reflexiona el portavoz.

Además advierte que "si un día nos dicen ‘mañana os tenéis que ir, eso tendrá que verse. Habrá gente que igual no tiene problema en afrontar el gasto y quedarse donde está, pero hay gente que igual no tiene esa capacidad económica de poderse quedar en el piso que se le ha facilitado porque los alquileres son caros o porque, simplemente, está en una situación diferente a la que tenía en el momento en el que sucedió el derrumbe".

Carbó no puedo ocultar sus sentimientos al cerrar la conversación con AraInfo. "La sensación que tengo es de mucho cabreo, porque ves que todo son dificultades. Si tienes un problema, tienes que solucionarlo. No estás sólo para hacer política, estás para hacer gestión al ciudadano", sentencia el portavoz de las familias afectadas del bloque colapsado.

​Un problema de toda la zona de San Francisco y adyacentes

“El agua que entró en nuestro edificio no inundaba nuestra cochera, seguía para abajo para terminar en la cochera de otro edificio situado en el 23 del Camino de la Estación”, y justo ahí es donde vive Elvira Martín. El agua se convierte en un hilo conductor de este relato, además de ser un quebradero de cabeza para los vecinos de esta zona de Teruel. Ambos interlocutores coinciden: esto va más allá del colapso del edificio de 21 de la calle San Francisco. De hecho, el 9 de junio de 2023, acudieron al Ayuntamiento conjuntamente vecinos y vecinas del 21 de calle San Francisco y del bloque situado en el Camino de la Estación, 23, para solicitar soluciones a las constantes entradas de agua en los inmuebles. Sólo tres días después el bloque de calle San Francisco se vino abajo. Ya antes del desastre, en el vecindario existía la conciencia de los graves problemas con las redes de agua.

Elaboración propia a partir de foto de satélite ofrecida por Google

Martín es la portavoz de un grupo de trabajo que nació el 4 de julio del 2023 en el marco de una asamblea general extraordinaria de la asociación vecinal del barrio. El objetivo era "poner en común todos los problemas que se estaban dando en los distintos edificios de la zona. Desde entonces nos hemos dedicado a recopilar información" y es así como han ido estableciendo conclusiones sobre la existencia de un problema en toda la zona. “Lo que nosotros entendemos que ocurre en la calle San Francisco y alrededores es que hay problemas con la recogida de aguas pluviales, la red de saneamiento y la de abastecimiento, que no está bien resuelta”. Además la portavoz del grupo vecinal está convencida de que no hay un único desencadenante y defiende que los vecinos enfrentan una suma de distintos factores que provocan los continuos problemas con el agua.

​Falta de transparencia y uso interesado de la información

Martín explica que "hay problemas con pérdidas de la red de aguas. Hay un tramo entre los números 19 y 29, de la calle San Francisco, en el que se ha introducido un robot, una cámara de inspección de tuberías y hasta un dron. Sin embargo a fecha de hoy sobre ese tramo concreto de la red de saneamiento los vecinos y las vecinas no tienen ninguna información". Curiosamente pocos días después de nuestra conversación con Elvira Martín y Javier Carbó, el Ayuntamiento de Teruel filtró de forma interesada información, o parte de la misma, que contiene el "estudio" a Heraldo de Aragón. El titular, afirma que el estudio "descarta averías en la red de aguas de la zona del derrumbe", algo totalmente incompatible con los hechos que relatan los residentes en el vecindario pero que sin embargo pretende desviar el foco de cualquier responsabilidad municipal.

En este sentido Martín relata que "cuando los vecinos y las vecinas de la zona hemos empezado a poner en común las circunstancias de nuestros edificios, lo que hemos constatado es que hay una falta de mantenimiento y conservación de zonas como el callejón de la Colina, o que en el callejón del Gato se ha producido un hundimiento del terreno y han aparecido grietas en los muros de un par de edificios, el número 9 y el número 11. También sabemos que hay una tubería rota que abastece dos hidrantes que están en el callejón del Gato a la altura del Camino de la Estación y en la placeta que hay entre el Camino de la Estación y la Calle San Francisco". Además explican "que esa tubería no está ahora produciendo pérdidas, que provocaban la entrada de agua en los garajes, porque la cerraron los técnicos de Aguas de Teruel en marzo de 2024".

En su relato también nos traslada que han visto en junio de este año "averías en la Plaza de Cristo Rey y en la Calle Yagüe de Salas que se han convertido en entradas de agua en los garajes en el edificio del 23-25 de la calle San Francisco", un edificio que da también al Camino de la Estación.

La portavoz añade que "esto es lo mismo que estaba ocurriendo después de la tormenta del 3 de junio de 2023 (10 días antes de producirse el derrumbe del edificio de calle San Francisco, 21). Se produjeron lo que nosotros describimos como hechos significativos y es que en todos los edificios con garajes de la zona, comprendida entre calle San Francisco y Camino de la Estación, estaba entrando agua. Los ascensores del Paseo del Ovalo estaban inundados y parados. En el edificio de Camino de la Estación 9-23 no había manera de sacar el agua que había ahí, ni siquiera con unas bombas adicionales que se pusieron". En este último edificio tuvieron que terminar interviniendo los bomberos para frenar la entrada de agua, que según sus informes sacaron casi un millón de litros de agua unicamente del pozo donde están las bombas de achique.

Los propios vecinos de este edificio situado en el Camino de la Estación aportan una información significativa que puede ayudar a comprender la procedencia del agua que inundó los inmuebles en aquella ocasión. "Cogimos una muestra del foso donde tenemos las bombas de achique y esa muestra de agua contenía cloro", explica Martín. Algo que parece podría desterrar la idea de que ese agua procediera del freático. De hecho la portavoz explica que "pese a la cercanía del edificio con el rio nunca había entrado agua cuando ha llovido de esta forma".

​Una suma de factores e incidencias

"Lo que pensamos que se produjo fue una rotura en la parte alta de la ciudad", nos traslada Martín. Porque al grupo de trabajo le consta que "Aguas de Teruel estaba buscando una avería en la Plaza Pérez Prado o en la Plaza Cristo Rey". "Cuando se producen averías en esa zona nos llega agua a nuestros edificios y lo que pensamos es que se produjeron varias cosas simultáneamente". Tiene indicios racionales de que pudieron existir "problemas en la red de aguas, en el tramo anteriormente citado (entre los números 19 y 29 de Calle San Francisco)". A esto le suman que "por el callejón del Gato hasta el camino de la Estación, hay en la parte baja de este vial una arandela de unión que estaba rota. Estaba rota después del 3 de junio, algo que conocemos porque nos lo trasladó un técnico de Aguas de Teruel que nos dijo que ‘había una fuga y la vamos aarreglar’. Lo que hicieron es encamisar esa tubería.

Y todo esto, incluido el encamisado de la tubería no aparece en el informe de la contrata responsable de la red". Tampoco aparecen en ningún informe, conocido hasta el momento, las posibles averías en la Plaza Pérez Prado o en la Plaza Cristo Rey que a los vecinos les consta estaban buscando en aquellos días. También tienen constancia de que el día 12 de junio de 2023 "estaban cambiando un colector de la calle nueva, porque se rompió esos días, y los pozos de registro los repararon dos veces, porque se levantaron los adoquines del Paseo del Ovalo en esa zona justo donde confluye con la calle Nueva". Y de nuevo inciden en que "hay muchas circunstancias que tiene ver con los hechos que se produjeron que no figuran en ningún informe de Aguas de Teruel". Y añaden que habría que ir más allá abriendo el foco "porque también existió un edificio de la zona al que le saltaron unas baldosas y en otro apareció una grieta en su escalera, teniendo que abandonarlo una noche por seguridad".

​Piden al Ayuntamiento abrir el foco y mayor transparencia

A la vista de toda la información que han recopilado, le piden al ayuntamiento "que abra el foco, que no se centre sólo en el 21 de San Francisco, que evalúe el conjunto y que haga las reparaciones que tenga que hacer en toda la zona". Hasta la fecha "la única actuación que hemos visto ha sido ese muro de contención en el solar del 21 para, en palabras de nuestro concejal, evitar que ‘los edificios de enfrente no se vengan abajo’" y esa actuación podría ser considerada como paliativa, pero en ningún caso supone abordar una solución a los constantes problemas con la red de aguas denunciados por los vecinos y las vecinas del barrio.

Imágenes de detalle del estado del callejón de la Colina. | Foto: Grupo de trabajo rehabilitación calle San Francisco y alrededores

Martín le suma a todo esto que "hay una falta de de transparencia total", algo recurrente a lo largo de ambas conversaciones. Añadiendo algo que también ha afirmado Javier Carbó en su conversación con AraInfo y es que no les parece riguroso que "todos los estudios los haga Aguas de Teruel, que pueden tener una responsabilidad directa", esta no les parece la forma "más objetiva analizar lo que ocurre". Y tienen la sensación de que "ellos tienen información privilegiada que no nos la trasladan a los demás".

En contraste con la falta de información sobre las incidencias recogidas con anterioridad, esos informes "si que incluyen cosas como que la bomba de mi edificio no funciona, aunque no lo puedan constatar. De hecho aunque así fuera, cuando pusimos dos bombas adicionales seguíamos sin poder extraer todo el agua que había llegado. Hasta que un bombero llamo y dijo ’aquí pasa algo raro, mirad a ver’, no dejo de entrar el agua".

Todos estos hechos ocurridos en junio de 2023, les parecen algo "parecido a lo que ha pasado este año". "Nosotros viendo lo que ha ido sucediendo todos estos meses, pensamos que lo que se estaba produciendo en junio del 2023 era algo similar a lo ocurrido este año. Y ocurren cosas como que se señala al nivel freático cuando no se ha hecho ningún estudio de la composición de esas aguas para comprobarlo". Además, piensan "que se utiliza en los pocos informes existentes la palabra ‘constatar’ a la ligera, sin pruebas fehacientes. Igual que cuando se afirma que la red de saneamiento de las calle San Francisco, que es muy antigua, no tiene pérdidas, lo cual es imposible". En realidad, puntualizan, no es que digan que no existen, es que las califican "como pérdidas no significativas" y creen que este es un término que "no sirve para cuantificar de qué estamos hablando".

​Falta de mantenimiento y conservación de la red municipal

Los vecinos y las vecinas consideran que "no se hace un mantenimiento de las infraestructuras municipales y que esa falta de conservación genera distintos problemas". En su opinión creen que el Ayuntamiento "sólo pone el foco en aquellas cosas que se pueden solucionar diciéndole a un particular ‘esto lo reparas tu que es tu edificio’, evitando así cualquier responsabilidad y actuación en la zona".

En este sentido la portavoz reflexiona: "Si tu tienes una tubería en el callejón del Gato que está rota desde marzo y alimenta dos hidrantes, y ahora estamos en septiembre y no se sabe si las vas a arreglar y cuando, Ayuntamiento de Teruel tienes un problema. Si los vecinos te están diciendo que tienes un callejón de la Colina en el que es muy probable, por la documentación que nosotros manejamos, que tengas ahí alguna conexión de la recogida de las aguas pluviales de la red de saneamiento que viene del centro, y tu dices que además de limpiarla no tienes que hacer nada más en la zona, tienes un problema".

Nuestra interlocutora prosigue afirmando con este misma lógica que "si cada vez que tienes un rotura en la parte alta de la ciudad has tenido varias veces afecciones a distintos inmuebles en la misma zona a lo largo de un año, y tu no tienes en la mesa como vas a planificar una actuación en esa red de saneamiento, de aguas pluviales y abastecimiento, Ayuntamiento de Teruel tienes un problema. Y si tu eres el que tiene que tener un red de hidrantes para cuando hay un incendio y no le haces el mantenimiento a la misma, como te dice la ley que tienes que hacer, tienes un problema"

​Un problema de ámbito colectivo

Como asociación vecinal le piden al Ayuntamiento que se centre "en resolver los problemas de sus infraestructuras, sin escudarse en problemas de edificios particulares. Eso también lo tiene que gestionar, pero tendrá que centrarse sobre todo en la infraestructura municipal". Conscientes de que esta actuación puede ser "costosa" le plantean al consistorio turolense que si es necesario "pida ayuda a otras instituciones".

La principal conclusión que se extrae de la conversación con Martín y Carbó es que el Ayuntamiento de Teruel parece más interesado en echar balones fuera que en intentar resolver, con celeridad, los evidentes problemas que enfrenta esta zona del centro histórico. De hecho antes de la llegada de cualquier posible solución, será necesario un paso que aún no ha dado el consistorio: reconocer que existe un problema de ámbito colectivo.

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