Un nuevo proyecto de línea de muy alta tensión amenaza Aragón y el País Valencià

Forestalia Renovables pretende construir una línea de muy alta tensión desde los megaparques fotovoltaicos en Uellos Negros hasta la subestación eléctrica de l’Eliana en un recorrido de 188 km, afectando a las zonas cercanas a Teruel, Castelló y València

Línea de Muy Alta Tensión. Foto: Wikipedia

Para hacer esta infraestructuras de gran envergadura y distancia, es necesario construir una línea de alta tensión de 400 kilovoltios, que estará  compuesta por más de 500 torres de 80 m de altura y 4 subestaciones, tres de ellas en Teruel,  en Uellos Negros, Almofalla, Albarrazín; así como la ampliación de la subestación eléctrica en l’Eliana, que deberá casi duplicarse en tamaño sobre terrenos forestales para poder soportar la nueva llegada de electricidad.

El proyecto denominado PFot - 807 AC, que comprende 3 centrales fotovoltaicas, la línea de alta tensión, y las subestaciones, se presenta además de manera fragmentada, porque no se entiende este proyecto sin otros asociados que comprenden más parques de generación eléctrica y más líneas de alta tensión, lo que genera dudas jurídicas. La Línea MAT de Uellos Negros a l’Eliana “solo es un ejemplo más del modelo que se está siguiendo de despliegue masivo de energías renovables”, señalan Amigos de la Tierra.

Este proyecto, cuyo promotor es Forestalia, tiene un elevado coste económico, de alrededor de 207 millones de euros. “Un presupuesto elevadísimo para fomentar un modelo energético, que aunque basado en energías renovables, no acaba con los problemas energéticos y las desigualdades derivadas de él, sino que cada vez más, crea otros conflictos asociados”, aclara la entidad ecologista.

El proyecto se encuentra en fase de información pública sobre la autorización administrativa previa y la declaración de impacto ambiental, pero ya son muchas las organizaciones que se están articulando para presentar alegaciones y tomar medidas para mostrar su rechazo a esta nueva infraestructura.

Amigos de la Tierra Aragón y Amigues de la Terra València están haciendo público si rechazo a este proyecto. “Necesitamos implementar energías renovables, sí. Pero no sacrificando suelo forestal y agrícola y produciendo la energía a casi 200 km en el entorno rural para luego consumirla en la urbanidad y grandes zonas industriales; lo que origina considerables pérdidas energéticas”, afirma Amanda, técnica de Amigues de la Terra València.

Las afecciones al territorio son gravísimas. Las 500 torres cruzarán más de 45 municipios comprendidos entre las zonas cercanas a Teruel, Castelló y València, generando un gran impacto ambiental en la biodiversidad y el paisaje ya que afecta a zonas catalogadas como Red Natura 2000.

Frente a estos megaproyectos que benefician a una sola empresa, se necesita descentralizar la generación energética en pequeños puntos y consumirla de forma local. Esta es la alternativa que presentan las Comunidades Energéticas.

La energía comunitaria en forma de autoconsumo colectivo o Comunidades Energéticas asegura las necesidades energéticas básicas de las personas, ayudan a familias en situación de pobreza energética, reduce la factura de la luz y empodera a una ciudadanía que comienza a aprender más sobre el sistema energético en su totalidad; sin necesitar de estas grandes infraestructuras que tantos impactos negativos tienen.

Por eso, ambas organizaciones afirman que “la transición energética sostenible de verdad pasa por estos modelos y no por la reproducción de las mismas lógicas de máximo lucro en el menor tiempo posible, acumulación y centralización”.

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