A las 11.30 horas de este jueves, con puntualidad rigurosa, ENDESA consumó la demolición de la chimenea de la Central Térmica de Andorra. El Movimiento ciudadano Teruel Existe ha estado allí, una vez más concentrado a los pies de la chimenea, para reiterar hasta el último momento su rotunda oposición a la destrucción de este patrimonio industrial.
Mediante la técnica de demolición por voladura controlada, los técnicos de ENDESA han desequilibrado el asentamiento de la torre, que ha caído por sí misma hacia unos de sus lados, desplomándose con estruendo sobre el suelo.
En 25 segundos, la tercera torre más alta del Estado español, con 343 metros de altura, y segunda estructura de hormigón más alta, ha desaparecido del horizonte tras más de cuarenta años en pie. Para Teruel Existe, “con ella se ha esfumado la responsabilidad corporativa de la empresa propietaria y la obligación de nuestras instituciones de conservar y proteger el patrimonio, en este caso industrial, como ya sucedió en mayo de 2022 con las tres torres de refrigeración de la Central”. En sus declaraciones, han lamentado que Andorra haya perdido una de sus señas de identidad, que Teruel pierda un icono de la historia de la minería turolense en la provincia y que el Gobierno de Aragón permita que se dinamite el patrimonio industrial.
Koiné TV también ha estado presente para capturar con sus cámaras el desplome.
Momento de la demolición de la Central Térmica en Andorra - Teruel. pic.twitter.com/0HR1Roxnab
— Koiné TV (@KoineTv) February 16, 2023
Tomás Guitarte ha expresado que es un día muy triste, “patrimonialmente, la chimenea tenía un valor importantísimo para Aragón, no se entiende por qué se tira, no se gana nada”. Ha denunciado que se pudo evitar, “la comisión provincial de patrimonio de Teruel, por dos veces, en octubre de 2021 y diciembre de 2022, expresó que tenía valores suficientes como para mantenerse, pero está visto que no se atendió su postura desde la dirección general de Patrimonio del Gobierno de Aragón”. En consecuencia, Teruel Existe pide la dimisión de su directora Marisancho Menjón y del consejero de Cultura del Gobierno de Aragón, Felipe Faci.
Han denunciado que “no sólo había motivos vinculados a las propias funciones que cumple el patrimonio como para mantenerla en pie, también suponía una oportunidad para reconvertir las estructuras de la Central y ser fuente de recursos para el territorio”.
Ponen el ejemplo del aprovechamiento en positivo de esta alternativa con el proyecto de la Térmica Cultural en Ponferrada (León) por el que la antigua Central Compostilla I se ha recuperado como centro de ocio, cultura y formación, vinculado a la historia minera de la zona, para lo que ha contado con el apoyo del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico.
La propia ministra Teresa Ribera aseguró en su visita a la comarca del Bierzo que se trataba de “una referencia de transformación de los territorios en transición”, mientras que desde Teruel Existe aseguran que quizá lo acontecido en Andorra pase a ser la referencia “de todo lo que no hay que hacer, porque la última y la peor solución siempre es demoler”.
También han lamentado que desde la dirección de Patrimonio del Gobierno de Aragón no se haya tenido sensibilidad con la estructura ni con el territorio puesto que “en sus manos estaba conservarla, simplemente con una declaración de Bien de Interés Cultural (BIC)”.
También en este caso hay ejemplos en el Estado español de otros gobiernos “que sí han demostrado sensibilidad patrimonial”, como la Xunta de Galiza, que decidió incoar un procedimiento para declarar BIC la chimenea de la central térmica de Endesa en As Pontes, al considerar que “constituye un elemento esencial, relevante y representativo del patrimonio industrial de Galicia”.
El portavoz del Movimiento ciudadano, Manolo Gimeno, emocionado ha transmitido que la sensación es de “tristeza, porque aquí han venido a arrasar totalmente lo que ha significado en este territorio la actividad minera”.

