Recorre el suelo patrio un escalofrío de mística alcáldil. Numerosos pueblos, curiosamente regidos por alcaldes del PP, han encontrado la luz y la iluminaria les hace nombrar alcaldes perpetuos a santos y vírgenes varias. Los méritos que les atribuyen a los personajes homenajeados con los nombramientos son de lo más variados y basados normalmente en: La devoción, naturalmente de ellos. La tradición, que no es argumento, pues tradiciones hay buenas mejorables, malas y muy malas. La protección y amparo que conceden al pueblo, como todo lo que se fundamenta en la superstición es, cuando menos, cuestionable.

