Una treintena de tractores, acompañados de 300 personas, recorrieron las calles de Biescas este sábado para mostrar su rechazo a la construcción de otra línea de alta tensión que amenaza ahora los campos del Alto Galligo


Una treintena de tractores, acompañados de 300 personas, recorrieron las calles de Biescas este sábado para mostrar su rechazo a la construcción de otra línea de alta tensión que amenaza ahora los campos del Alto Galligo