Para la CUP, el problema principal de la venta ambulante es la vulneración de los derechos humanos y sociales que sufren los vendedores ambulantes de origen migrante y emplaza al consistorio a "replantear el enfoque y a trabajar con los colectivos afectados". Por otra parte, la CUP celebra es la decisión del consistorio barcelonés de no permitir la reapertura del CIE por carencia de licencia

