El Estado español ya acumula un año de retraso en la trasposición de las directivas europeas de residuos y envases, y debería haber adoptado también la de plásticos de un solo uso el pasado 3 de julio. Por ello se enfrenta a ser sancionada con multas millonarias por parte de la Unión Europea si no reacciona con celeridad y ambición.

