El juicio, que tenía que celebrarse este lunes 30 de septiembre, se ha aplazado porque falta una prueba documental que ha pedido la empresa y que, debido a su complejidad y voluminosidad, no ha llegado a sede judicial. Desde UGT acusan a Glovo de realizar "maniobras" judiciales para ganar tiempo y buscar una legislación favorable que valide su modelo de negocio.


