Economía

El macrojuicio contra Glovo en Zaragoza resolverá si su modelo de negocio es fraudulento

El modelo de negocio de Glovo se la juega este lunes en Zaragoza. La Ciudad de la Justicia acoge el macrojuicio en el que se decidirá si 324 repartidores y repartidoras ejecutan o han ejecutado su trabajo como falsos autónomos, y por tanto deben reconocerse como trabajadores y trabajadoras por cuenta ajena. Este reconocimiento puede tener enormes consecuencias para empresa, ‘glovers’ y la Tesorería de la Seguridad Social.
| 30 septiembre, 2019 07.09
El macrojuicio contra Glovo en Zaragoza resolverá si su modelo de negocio es fraudulento

Los y las repartidores y repartidoras de Glovo -glovers– parecen cumplir todos los requisitos para ser empleados y empleadas por cuenta ajena. Sin embargo, su relación con la empresa es a través de un contrato mercantil y están dados de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Son lo que se conoce como falsos autónomos, y eso es lo que este lunes se comienza a juzgar en Zaragoza.

Se trata del primer macrojuicio para la plataforma Glovo, que tiene 8.000 repartidores y repartidoras en 57 ciudades de todo el Estado español, y la importancia y singularidad de este caso radica en que no es consecuencia de demandas individuales sino de la actuación de Inspección de Trabajo. La Inspección de Trabajo de Zaragoza concluyó hace algo más de un año que los y las glovers debían pasar a tener la consideración de personal asalariado. Constató claros y múltiples indicios de que se cumplían los requisitos establecidos en la normativa para ser encuadrados y encuadradas de esta manera. Sin embargo, Glovo presentó un recurso de reposición al no estar de acuerdo, lo que ha llevado el caso a los tribunales, que serán quienes finalmente determinen quien tiene la razón.

UGT, sindicato que se ha personado en la causa en apoyo a la Tesorería de la Seguridad Social, ha convocado una protesta en la Ciudad de la Justicia antes de que comience el macrojuicio, que está previsto a las 11.45 horas de este lunes 30 de septiembre. No obstante, cabe la posibilidad de que sea aplazado ya que el juzgado está a la espera de recibir pruebas documentales solicitadas por Glovo.

“La flexibilidad que defiende Glovo es la que tienen ellos para poder elegir entre un glover u otro”

Un o una glover, al ser autónomo o autónoma, no tiene derecho a la aplicación de ningún tipo de Convenio Colectivo ni del Estatuto de los Trabajadores, lo que conlleva una ausencia total derechos en cuanto a vacaciones, descansos y prestaciones como el desempleo. “Cuando empecé a descansar los fines de semana o festivos, empecé a tener problemas”, explica a AraInfo uno de los primeros repartidores de Glovo en Zaragoza.

David -nombre ficticio, ya que quiere preservar su anonimato- es Monitor Guía de BTT de la Federación Aragonesa de Ciclismo, y trabajó para Glovo desde octubre de 2016 hasta mitad de 2017. “Fui de los primeros repartidores en Zaragoza, pero en cuanto quise descansar algún fin de semana o tuve que quedarme en casa de baja porque estaba enfermo, empezaron a bajar mis ingresos al bajar mi calificación y, por tanto, mis posibilidades de acceder a realizar servicios y sacar el dinero suficiente para vivir”. Nos comenta que incluso tuvo que dejar de asistir a la boda de un familiar, en fin de semana, porque su calificación peligraba si no trabajaba, y podía suponerle no acceder a horas de trabajo necesarias para poder ingresar lo suficiente.

David no tenía un contrato laboral con la empresa, por lo que no tuvo nunca nómina, y cobraba su trabajo a través de facturas, teniéndose que pagar él la cuota de autónomos cada mes, además de realizar sus correspondientes declaraciones de IVA e IRPF. Al inicio de la actividad en Zaragoza, lo que sabía de Glovo cuando entró a trabajar es que operaban en muchas capitales europeas, y por ello no se planteó la posible ilegalidad de su modelo de negocio. “Pensé que el sistema de trabajo era legal, y que la flexibilidad de la que predican como algo beneficioso para el trabajador era real, pero al tiempo me di cuenta que la flexibilidad en Glovo es para su beneficio. Si te bajan la calificación descienden tus posibilidades de poder acceder a realizar servicios. Cuando compruebas que tu calificación y tus posibilidades de seguir trabajando se basan en no caer enfermo, no tener un accidente laboral o no poder ir a algún asunto para el que los trabajadores por cuenta ajena tienen derechos, como exámenes, mudanzas, bodas o fallecimientos de familiares, la flexibilidad pierde todo su sentido. La flexibilidad que defiende Glovo es la que tienen ellos para poder elegir entre un glover u otro”.

La UGT, en su informe ‘El trabajo en las plataformas digitales de reparto’, relata casos espeluznantes de trabajadores y trabajadoras en estas plataformas “colaborativas”. Así es el caso de un trabajador de Glovo que fue atropellado por un coche cuando estaba repartiendo, y al que tuvieron que reconstruir la oreja tras deslizar su cara por el asfalto. A los dos días del accidente, estaba de vuelta en el trabajo, su puntuación había bajado a la mitad y en la siguiente semana solo tuvo 10 horas de trabajo.

Un ahorro millonario en costes salariales y otros relacionados con el personal

Los falsos autónomos son muy beneficiosos para las empresas ya que, de esta forma, se ahorran grandes cantidades de dinero en la Seguridad Social, siendo los trabajadores y trabajadoras las grandes perjudicadas. Y no solamente el ahorro consiste en las cotizaciones a la Seguridad Social, sino que las dotaciones que otras empresas realizan en cuanto a la prevención de riesgos laborales y la formación de sus trabajadores y trabajadoras, Glovo no las realiza. “Le pedimos a Glovo que nos facilitase guantes, un chaleco, abrigo para los días de más frío, es decir, que nos diese EPIs -equipos de protección individual-, pero nos decían que éramos nuestros propios jefes y que nos los teníamos que buscar nosotros”, relata David.

Las plataformas digitales de reparto se ahorran al año más de 90 millones de euros en salarios y casi 60 millones en cotizaciones a la Seguridad Social, según el informe de la UGT. En el informe, el sindicato destaca el papel que la Inspección de Trabajo y la acción sindical han tenido para “frenar las expectativas de un modelo de negocio basado en el incumplimiento de la norma”.

Inspección de Trabajo y los tribunales acorralan el modelo de negocio de Glovo

El 1 de marzo, la Inspección de Trabajo en Barcelona exigió a Glovo el pago de 3,8 millones de euros en concepto de cotizaciones a la Seguridad Social al entender que los y las repartidores y repartidoras debían encuadrarse como trabajadores y trabajadoras por cuenta ajena. La empresa ha recibido actas similares de las Inspecciones de Trabajo en Málaga, Valencia y Zaragoza, pero en todos los casos ha recurrido las mismas defendiendo su modelo. La última, de Granada, insta a Glovo a incluir como personal por cuenta ajena a 180 repartidores y repartidoras que tiene en esta ciudad andaluza.

En cuanto a los tribunales, hasta ahora, de los 19 casos repartidos en todo el Estado español, Glovo ha ganado seis y ha perdido trece. Todos estos casos responden a denuncias individuales presentadas por sus repartidores y repartidoras. La contradicción entre los resultados, según sea uno u otro territorio, se debe a que todavía no hay un pronunciamiento por parte del Tribunal Supremo, y por tanto no existe unificación de doctrina.

Cuando se denuncia en el ámbito laboral, se interpone y resuelve en el territorio donde se da el caso -Zaragoza, Barcelona, Madrid…- y distintos jueces y juezas pueden determinar resoluciones distintas sobre casos similares. En caso de recurrir la sentencia, es el Tribunal Superior de Justicia el encargado en resolver, pero esta resolución sigue siendo territorial, y por tanto puede haber sentencias distintas en, por ejemplo, Aragón y Euskal Herría.

Sin embargo, si tras los correspondientes recursos, el caso llega al Tribunal Supremo, el criterio utilizado por este tribunal para resolver la cuestión comienza a determinar el criterio que se debe seguir en el conjunto de territorios del Estado español.

Debido a la “juventud” de estas plataformas digitales de reparto, como es el caso de Glovo, todavía no hay sentencias al respecto del Tribunal Supremo, ya que para que un caso de estas características llegue a última instancia pueden pasar años. Y como ha demostrado la empresa, la política que va a seguir es presentar recurso tras recurso y seguir ejecutando su modelo de negocio durante el máximo tiempo posible. El tiempo suficiente para que estas empresas generen un perjuicio social y económico considerable, tanto para sus repartidores y repartidoras, como para el conjunto de la sociedad y el estado del bienestar.

Glovo: de un modelo “innovador” a otro fraudulento y que podría terminar pagando el conjunto de la ciudadanía

Para la empresa, en el caso de que su modelo de negocio fuese “tumbado” por el Tribunal Supremo, las consecuencias económicas serían millonarias, ya que debería ingresar en las arcas de la Seguridad Social las cotizaciones correspondientes de cada trabajador y trabajadora. Ya no solo de la plantilla actual y futura, sino también de los empleados y empleadas que han pasado por la empresa desde que inició su actividad en Zaragoza, que fue en los últimos meses de 2016.

Para los y las repartidores y repartidoras de Glovo, supondría un cambio total de vida, ya que pasarían de un sistema competitivo de trabajo a tener derecho a descansos, vacaciones o prestaciones. Asimismo, tanto plantilla actual como pasada, y según cada caso, tendría la posibilidad de solicitar la devolución de ingresos indebidos a la Seguridad Social, es decir, pedir que el Estado les devuelva las cuotas que han pagado al estar de alta en el RETA, el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Por último, podrían iniciar reclamaciones salariales contra Glovo, derivadas de la ausencia de vacaciones, el trabajo en festivos, la realización de horas extraordinarias o las jornadas nocturnas.

Para las arcas de la Seguridad Social, una resolución firme al respecto supondría un intercambio de procedencia de sus ingresos, ya que por un lado podría tener que devolver cantidades millonarias a los y las repartidores y repartidoras, mientras que por otro lado tendría que ingresar cantidades, también millonarias, por parte de la compañía. Actualmente, pese al aumento notable de su facturación, Glovo presenta pérdidas debido a que la mayor parte de la financiación que ha obtenido la ha destinado a su expansión territorial.

Quién está detrás de Glovo y qué quieren

Óscar Pierre Miquel creó Glovo con apenas 22 años en septiembre de 2014. En una entrevista durante este verano, el joven presidente de esta joven empresa dejó claro que su deseo es un marco normativo adaptado a las nuevas relaciones laborales derivadas de la digitalización, sin destruir el modelo. Es decir, que se cambie la legislación laboral a la medida de Glovo.

A principios de 2016, Pierre incorporó a Sacha Michaud al proyecto en calidad de co-fundador. En otra entrevista concedida a un medio de comunicación en mayo de este año, ante la pregunta de porqué no mejoraban las prestaciones sociales de los glovers, respondió que “si doy más beneficios a la flota, les perjudicaría porque se consideraría relación laboral”. También habló de la flexibilidad en la empresa, avalando de esta manera la tesis defendida por David, el repartidor entrevistado por AraInfo. En el caso de que el Tribunal Supremo determine que Glovo debe contratar a sus repartidores y repartidoras, Sacha respondió que “si aumentan un 100% los pedidos de comida en un momento determinado, con glovers fijos y horarios fijos no tendremos flexibilidad para dar respuesta a esa demanda”.

En definitiva, el modelo de negocio de esta empresa se ha creado sin tener en cuenta la normativa laboral actual, o si la ha tenido en cuenta, ha realizado una interpretación torticera de la misma que la autoridad laboral no comparte, a tenor de las diferentes resoluciones de Inspección de Trabajo. En las declaraciones de sus máximos responsables se denota una tremenda arrogancia con respecto a las reglas del juego que todos y todas debemos respetar, ya que ellos, si las reglas del juego no les permiten ganar, la mejor solución no está en cambiar la forma de jugar, sino en cambiar las propias reglas.

30 septiembre, 2019

Autor/Autora

Roberto Seral Marcén. Colaborador de AraInfo. @SeralRoberto


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