"La Guardia Civil sabía que iban a soltar el toro sin desalojar". La tensión fue en aumento. "Nos escupieron, nos tiraron piedras, nos decían de todo y sobre todo a las mujeres". Llegaron a traer un gato en un transportín que decapitaron delante de los activistas y luego lo lanzaron al grupo a grito de "animalistas hijos de puta"

