Resulta que la consolidada democracia española está sufriendo goteras en su sistema de plena participación ciudadana. Los padres de la Constitución articularon una norma general de convivencia basada en la coexistencia pacífica de tres poderes, que deberían ser independientes entre sí, para ejercer de contrapesos entre ellos. El problema estaría en conseguir que la independencia fuera efectiva. El poder ejecutivo es elegido por un legislativo, que está supeditado a las directrices emanadas de los partidos, que a su vez sostienen y eligen las listas para ser diputado o senador. En estos términos, con escasa autonomía de los electos, independencia la …



