Desde el momento en el que las tribus y familias decidieron dejar de ser nómadas empezó a implantarse un nuevo orden social. Mejoraron las posibilidades de subsistencia cuando los cazadores y recolectores fueron sustituidos por agricultores y ganaderos. Las nuevas fórmulas económicas comenzaron a producir excedentes de bienes que eran intercambiados por servicios y trabajos reclamados por la colectividad. Eso significaba dotar al grupo de unos mecanismos que se encargaran de la custodia, cuidado y reparto de la abundancia producida. Se nombraron contables, recaudadores, responsables del reparto. Para defender todo esto era indispensable un grupo de guardianes protectores. Se estaba …
