En nuestro querido Aragón seguimos asistiendo a nuevos capítulos de las excentricidades políticas de Javier Lambán. Ya resulta bastante deplorable soportar al personaje como presidente de la Comunidad Autónoma de Aragón como para aguantar sus irrefrenables ansias de ser algo más. El patológico patetismo de Lambán empieza a ser preocupante. Son muchas las personas que opinan acerca de lo sobrevalorado que está un ser tan improductivo como Lambán, al ser nombrado presidente de cualquier cosa que no sea la comunidad de vecinos. Aunque esta opción es posible que también le venga grande. Su penúltima excentricidad ha sido intentar retractarse de …


