Las masas de agua a uno y otro lado del Moncayo han sufrido “un gravísimo daño” que ha derivado “en el triste récord de contar con un ‘Mar Menor’ en el interior de Aragón”, denuncian desde Marea Azul. Sin embargo, se ha autorizado un nuevo vertido de aguas residuales de las poblaciones de Ólvega y Ágreda.

