El Gobierno de Aragón estima que de las cerca de 300 hectáreas calcinadas “el 60% de la superficie quemada es forestal, un 13% agrícola y el resto es incombustible”, e informa que “agentes del Seprona de la Guardia Civil y de Protección de la Naturaleza de la DGA, investigan la causa del fuego”, ya que “todo indica que ha sido provocado”





