La crisis sanitaria provocada por el coronavirus ha demostrado que las administraciones públicas aragonesas son débiles y carecen de dirección política y recursos reales y efectivos. La gestión del Gobierno de Aragón ante la alarma sanitaria e incremento del número de contagios se ha demostrado deficiente y ha carecido en todo momento de mando y capacidad para hacerle frente. Los aragoneses y aragonesas no necesitamos meros gestores que liciten contratos. Preferimos gobiernos que toman decisiones y administraciones que tienen capacidad de aplicar esas medidas que disponen. Aragón carece de estas dos cosas: su gobierno no tiene orientación política ni su …

