La mala gestión de su manejo provocó sendos derrumbes de basuras que inundaron el río Tunjuelo en 1997 y 2015, provocando unas de las mayores catástrofes medioambientales de este tipo. En los barrios de Mochuelo Alto y Bajo se encuentran afectadas unas 800 familias con la ampliación del vertedero y divididos ante la decisión de vender sus terrenos o ser expropiados.

