Distintas organizaciones sociales de las tres capitales aragonesas, Teruel, Uesca y Zaragoza, denuncian la difícil situación que viven millones de personas refugiadas en el mundo a causa de las guerras, violencia generalizada, cambio climático, persecución por motivos religiosos o políticos, por género o por orientación sexual... "Todas ellas graves violaciones de los derechos fundamentales".


