Sin reposo ni tranquilidad. Con la incesante tortura del remordimiento. 'A Christmas Carol' de Charles Dickens Al terminar el día, el alcalde estaba exhausto, tanto, que le costaba conciliar el sueño. Se puso a repasar asuntos municipales, como quien cuenta ovejas para dormir. El Pleno ha salido perfecto. Nadie en el partido se atreve a discutirme nada. Los socios de gobierno están entretenidos con los caramelos que les doy. Mejor que sea así. El líder de uno de ellos cuando le da por ponerse exigente provoca algo de miedo, la última vez pensé que iba a exigirme que vistiera en …

