A lo largo de las últimas décadas la costa mediterránea española ha sufrido diferentes desastres climáticos que han dejado cientos de personas fallecidas. La riada de Valencia de 1957, que provocó el desbordamiento del Río Turia, segó la vida de 81 personas y provocó la destrucción de más de 1700 viviendas. Las riadas del Vallés en la provincia de Barcelona causaron destrozos y la muerte de casi 1000 personas en el año 1962. Once años después, Murcia, Alicante, Granada y Almería fueron testigos de una tormenta que dejó 150 muertos. En 1982, el desbordamiento del Río Júcar y la rotura …

