Empiezo este texto aclarando que ni pertenezco, ni jamás he pertenecido a una organización política y toda mi trayectoria ha estado vinculada a movimientos sociales de base, muchos de ellos de los que a veces peyorativamente se llaman “antisistema” y de corte libertario. De entrada desconfío de las instituciones y conozco de sobras el papel desmovilizador que han jugado en numerosas ocasiones y el apesebramiento que ha llevado a muchas personas de pasado luchador cuando se aferraban a un cargo. Podríamos contar miles de anécdotas e historias de muchos cargos políticos de las supuestas izquierdas que cuando han tocado sillón …