STEA reivindica más medios, menos ratios y más docentes para una educación pública de calidad

Desde el sindicato se señala que la progresiva burocratización del trabajo docente en los centros aleja al profesorado de la propia actividad pedagógica y denuncian que los grandes cambios realizados de forma acelerada para implementar la LOMLOE se han hecho sin la inversión ni las herramientas necesarias para ello

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El Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza de Aragón (STEA-i) demanda más medios, menos ratios y más docentes para realizar una gestión eficiente que garantice la calidad, la equidad y la inclusión en la educación pública.

En este sentido, desde STEA-i se ha destacado la necesidad de visibilizar el papel de las mujeres en la enseñanza. Señalan que con la democracia se trajo una nueva organización educativa donde actualmente las mujeres ocupan más del 70% de los 16.000 puestos docentes en la educación pública no universitaria de Aragón. En infantil y primaria, la práctica totalidad de las plazas son impartidas por mujeres, esto es, representan el 84%, y son también mayoría en las enseñanzas medias, al suponer el 61%.

El aumento de burocratización “asfixia” al personal docente

Asimismo, STEA-i denuncia que su carga laboral se ha visto incrementada hasta niveles históricos. Denuncian que “la voz del profesorado no es escuchada”, y que la progresiva y asfixiante burocratización del trabajo docente en los centros “aleja” a las y los maestros de la propia actividad pedagógica.

Afirman que en la escuela se respira continuamente un sentimiento de frustración, de plazos imposibles de cumplir y documentos de obligada elaboración que ni se sabe para qué sirven. Todo ello restando tiempo de dedicación al alumnado.

En esta línea, STEA-i ha explicado que la LOMLOE implica nuevas metodologías, nuevos currículos y nueva forma de evaluar. Denuncian que no ha sido destinada la suficiente inversión para su adecuada implantación. Desde el sindicato también señalan que se han realizado grandes cambios durante el último año de forma acelerada y sin las herramientas necesarias para llevar a cabo los procesos de adaptación.

La nueva ley educativa instaura cambios en la evaluación para la promoción y titulación, los cuales se traducen de nuevo en un incremento de trabajo para el profesorado. Esto es así debido a que, por ejemplo, un suspenso supone realizar planes de refuerzo y recuperación.

Además, en el caso de reclamación de notas, el profesorado se enfrenta a un laberinto normativo. Del mismo modo, los nuevos conceptos educativos del ‘Diseño Universal para el Aprendizaje’, producen un cuello de botella en la actualización de los proyectos educativos de los centros, las programaciones de los departamentos y la elaboración de nuevos materiales curriculares, indican desde STEA-i.

A este incremento en la carga laboral docente hay que sumarle la aprobación de otras normas, como la figura de coordinación de bienestar que recoge la Ley de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia para evitar el maltrato y el acoso. Desde el sindicato señalan que esta ley ha nacido sin adscripción a los departamentos de orientación y sin perfil profesional definido, pero con muchas funciones a desarrollar.

Entre estas funciones están las de promover y desarrollar planes preventivos y de sensibilización, realizar recomendaciones para trabajar la ciberconvivencia, protocolos de coordinación, coordinación de colaboraciones internas y externas.

Asimismo, estos coordinadores o coordinadoras de bienestar se les exige formación sobre cómo intervenir ante casos de violencia, así como contar con habilidades de liderazgo y de inteligencia emocional y, a ser posible, con formación específica sobre el maltrato infantil intrafamiliar, el absentismo escolar, la violencia de machista la violencia intrafamiliar, el bullying y el ciberbullying, el consumo de sustancias y la prevención del suicidio y las autolesiones.

Desde STEA-i resaltan que todo esto se está implantando a coste cero, añadiendo dichas funciones a otras que ya tuviera la persona docente encargada.

Igualmente, STEA-i señala que los planes de digitalización obligan al profesorado a evaluarse como en los niveles del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas y a formarse en competencia digital fuera de su horario lectivo. Además del cambio de mentalidad que implica la LOMLOE, se les pide también el cambio de un esquema mental analógico a uno digital, sin que se tenga en cuenta que más del 30% de la plantilla supera los 50 años y necesita apoyo y recursos para hacer esta transición.

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