Los sindicatos agrarios comparten su preocupación con Stop Biogás Jiloca por la macroplanta de biometano

La plataforma vecinal se ha reunido con los representantes de UAGA, ASAJA y UPA para explicar los detalles del proyecto de Moeve en Calamocha, cuya resolución sigue en manos del INAGA de la DGA gestionada por PP-Vox

17 octubre, 2026. 11:31

“Una reunión productiva y con muchos puntos de en común”. Así califican desde la Plataforma Vecinal Stop Biogás Jiloca el encuentro organizado para los principales sindicatos agrarios de Aragón. A la charla, séptima dedicada a los distintos sectores de la sociedad calamochina, acudieron José Manuel Cebollada (presidente de ASAJA-Teruel), Alberto Escura (secretario de UAGA en Teruel) y José Manuel Roche (secretario general de UPA Aragón).

Ya en los primeros momentos de la reunión se hizo patente uno de los asuntos que se ha repetido durante todas las charlas: el desconocimiento por parte de los sectores implicados. Los tres sindicatos señalaron que ni el Ayuntamiento ni la empresa promotora Moeve les han informado directamente sobre las características de la instalación que está previsto construir en Calamocha. “Es sorprendente que ocurra esto”, indican desde Stop Biogás Jiloca, “cuando son el principal sector implicado por la construcción y puesta en marcha de esta macroplanta”.

Tampoco han tenido constancia de los contactos y reuniones de Moeve con ganaderos de la zona, que supuestamente ya se han producido, y en los que la empresa apura los plazos para cerrar contratos de gestión de purín. “Parece que los promotores han querido dejar aparte a los sindicatos de todas estas decisiones, ellos tendrán que explicar porqué”, recalcan desde de la plataforma vecinal.

“La macroplanta de Moeve no es la solución para la gestión de los purines en la comarca del Jiloca”

Después de conocer todos los datos del proyecto, ambas partes coincidieron en que, tal y como está planteado, “la macroplanta de Moeve no es la solución para la gestión de los purines en la comarca del Jiloca”, y que ésta debería cambiar “mucho” para ajustarse a las necesidades reales de los agricultores y ganaderos de la zona.

Vecinal y sindicatos agrarios encontraron muchos puntos en los que coinciden: “Ni tan grandes, ni tan cerca”. Desde Stop Biogás Jiloca destacan que “coincidimos con los sindicatos agrarios en gran parte de las preocupaciones que nos provoca el proyecto de Moeve en Calamocha”. Entre ellas, la cercanía de la macroplanta al casco urbano. “Ni ellos ni nosotros queremos que esté tan cerca, no tiene ningún sentido que una industria así se sitúe a escasos metros de nuestras casas y genere así tantas molestias a los vecinos”.

En el encuentro todas las partes coincidieron en que es prioritario “alejar a varios kilómetros la macroplanta”, por el tráfico incesante de camiones por el casco urbano, y por las molestias en forma de olores, “sobre todo tal y como está planteada la balsa de digestato, de 9.000 m2 y al aire libre”. Desde la plataforma señalan que “la empresa prometió a última hora que cubriría la balsa, pero no parece creíble que vayan a tapar una superficie que equivale a 28 piscinas olímpicas”. Las dimensiones de esta balsa al aire libre fue uno de los datos que más sorprendió a los asistentes “porque es algo que sin duda va a generar olores y tiene una capacidad desmesurada, de 35.000 metros cúbicos”.

Stop Biogás Jiloca informó a los sindicatos de que la situación de la macroplanta —a 807 metros del casco urbano y a 900 del polígono agroalimentario— es una ‘línea roja’ para Moeve, que se muestra inflexible con su ubicación. “No quieren moverla de allí porque la red de Redexis, donde inyectarían el gas, pasa justo al lado y se ahorrarían costes”.

La plataforma vecinal ha encargado un estudio que arroja cuánto costaría realizar los conductos de conexión de gas, para alejar la macroplanta y que ésta se instale a varios kilómetros de distancia. Este estudio estima que el coste de un ducto de estas características, alejando la planta 4 kilómetros de la ubicación actual estaría entre los 3 y 4 millones de euros.

Desconfianza ante la proliferación de plantas de biometano y la falta de regulación

También hubo coincidencia al considerar “desorbitada” la cantidad de residuos que se quieren gestionar en la macroplanta de Calamocha, 140.000 toneladas al año. Y más teniendo en cuenta que ya hay proyectada otra macroplanta muy cerca, en Fuentes Claras —con capacidad para 260.000 toneladas— y se está pendiente de conocer las magnitudes de proyectos similares en Monreal del Campo y Cella. También se ha publicado recientemente una nueva macroplanta en Villafranca del Campo, que prevé la gestión de 221.000 toneladas de residuos, 150.000 de ellas de purín porcino.

La plataforma y los sindicatos agrarios comparten la necesidad de regular las plantas de biometano en Aragón, porque “existe un vacío legal” en nuestro país, “que las empresas del sector están aprovechando para intentar ‘colarnos’ todos los proyectos que pueden”. Según la entidad vecinal “están viniendo a nuestros pueblos porque saben que aquí no tienen tantas trabas para sus macroplantas”.

Ante esto, los asistentes coincidieron en que “la regulación y los proyectos deben adecuarse a la realidad del territorio, porque está claro que la comarca del Jiloca no da para tanto”, y les preocupa que los promotores “se verán obligados a traer residuos desde otras comarcas o comunidades autónomas para mantener la rentabilidad”. Algo que pone en duda que el impulso a estos proyectos “responda a criterios medioambientales o de economía circular”.

Otro punto en común entre los sindicatos agrarios y la vecinal son las reticencias ante la tecnología que, según los documentos aportados por la promotora, se quiere utilizar para gestionar el purín. Stop Biogás Jiloca afirma que “todos coincidimos en que el sistema NDN planteado no va a resolver el problema del purín, porque está obsoleto y es muy poco eficiente — apenas extrae un 1% del nitrógeno del purín—, y además su único fin es conseguir gas para inyectar a la red”.

Durante la charla se abordó la conveniencia de apostar por tecnologías mucho más modernas y eficientes. Ambas partes sostuvieron que métodos como el stripping “tienen un coste mayor pero se ajustan mucho más a lo que esta comarca necesita, porque extrae casi todo el nitrógeno del purín, y genera un residuo que los agricultores y ganaderos pueden reutilizar en sus explotaciones”.

La comarca del Jiloca, vulnerable y saturada

Durante la reunión, Stop Biogás Jiloca aportó datos actualizados que demuestran la saturación que sufre la comarca, señalando la reciente ampliación de la zona de vulnerabilidad del Jiloca. Una situación extrema que, según apuntaron los representantes sindicales, supone un obstáculo para la creación de nuevas granjas y que obliga a buscar soluciones eficaces para la gestión del purín.

Así, la plataforma vecinal recordó que en la Orden AGA/2026 del Gobierno de Aragón, puesta a información pública en mayo, aparece claramente definido todo el eje del Jiloca, desde Daroca hasta Cella, como propuesta para la delimitación de zonas vulnerables por contaminación por nitratos. En este documento se fija un techo infranqueable para la aplicación al suelo de fertilizantes orgánicos, estiércoles o aportes nitrogenados de origen ganadero o agroindustrial de 170 kg/N por hectárea al año.

La Orden cumple un mandato judicial y comunitario, por la condena dictada contra el Reino de España por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en su Sentencia de 14 de marzo de 2024, por la transgresión continuada de la Directiva 91/676/CEE: “Establecer las medidas necesarias para prevenir y corregir la contaminación de las aguas”. Esta sentencia impone a todas las administraciones públicas la obligación imperativa de aplicar medidas de contención preventivas y correctoras de máxima severidad en las áreas contaminadas por nitratos.

Soluciones y colaboración para la gestión del purín

Ante esta situación, Stop Biogás Jiloca trasladó a los sindicatos agrarios su disposición a ayudar ante los problemas que supone la gestión del purín en la comarca. “Es una realidad de la que somos plenamente conscientes”, dicen en la plataforma, “ya que muchos ganaderos tienen que pagar para que se lleven los residuos de sus explotaciones, y no todos pueden reutilizar los purines para abonar campos”.

Así, durante la charla los miembros de la entidad vecinal se ofrecieron a colaborar con los sindicatos agrarios, que recogieron el guante y se acordó organizar un nuevo encuentro abierto a todos los agricultores y ganaderos de la zona, para resolver sus dudas y aportar toda la información disponible “de éste y de otros proyectos que se están planteando en la comarca”.

Desde Stop Biogás Jiloca afirman que el agroganadero “es un sector importantísimo para Calamocha y su comarca, al que cada vez más jóvenes se están incorporando, y estamos dispuestos a trabajar conjuntamente para encontrar soluciones que satisfagan a todos: vecinos y profesionales del campo”.

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