Si la balsa “hubiera contado con las medidas preventivas y de seguridad adecuadas esa persona hubiera vuelto a comer con su gente”

CCOO y UGT Aragón se volvieron a concentrar en Zaragoza, este pasado martes “para denunciar una nueva muerte en el trabajo”. El pasado 20 de marzo, un joven de 26 años, trabajador del campo, se ahogaba en una balsa de riego en Épila, mientras realizaba tareas de mantenimiento y limpieza de la misma. Con esta muerte ya son nueve personas las que han perdido la vida en el trabajo en nuestro país durante el presente año.

“Si la balsa hubiera contado con las medidas preventivas y de seguridad adecuadas esa persona hubiera vuelto a comer con su gente”
(Archivo) Concentración en Zaragoza de CCOO y UGT Aragón contra la siniestralidad en el trabajo

Ambos sindicatos han vuelto a reclamar “a los empresarios y empresarias que cumplan con la normativa de seguridad y salud en el trabajo”, pues entienden que “si la balsa hubiera contado con las medidas preventivas y de seguridad adecuadas como flotadores, cuerdas o escaleras probablemente esa persona hubiera vuelto a comer con su gente”, ha asegurado Luis Clarimón, secretario de salud laboral de CCOO Aragón. A la falta de medidas de seguridad y prevención “hay que sumar que el trabajador se encontraba en situación irregular. Carecía de permiso de trabajo, pero llevaba, al menos un año trabajando en la empresa agrícola: El Paso de Épila”, aclara Clarimón.

CCOO Aragón advierte que la precariedad en el trabajo “es uno de los factores para incrementar los accidentes de trabajo” y por ello reclaman “mayor inversión preventiva y situar la seguridad y salud de los trabajadores en el centro de la actividad empresarial”. Sobre todo, en los sectores donde más precariedad existe como el agrícola, servicios o la construcción y en las pequeñas empresas donde no existe representación sindical, ni delegado de prevención.

“Ha fallado todo. Una persona sin contrato, doblemente explotada, muy joven y que ha venido aquí a encontrar trabajo y se ha encontrado la muerte”, lamenta Luis Clarimón que señala que el Instituto Aragonés del Agua es el organismo “que debe inspeccionar y asegurarse que las empresas que trabajan en las balsas de riego cumplan con las medidas de seguridad. Es una balsa recubierta con plástico, una superficie muy resbaladiza y no se puede salir de ella sin unos medios de ayuda”.

En lo que llevamos de año, nueve personas han perdido la vida en el trabajo en Aragón: tres accidentes de tráfico, dos traumáticos, uno in itinere, dos por patologías no traumáticas y este último accidente mortal en Épila.