La plataforma Come Pública lleva trece años luchando por la mejora de los comedores escolares en Aragón, y en los últimos años ha presentado también iniciativas ante las administraciones públicas más allá de nuestro país “para compartir las propuestas de mejoras con el resto del estado”.
Esta pasado jueves, la consejera de Educación Carmen Susín y el director de planificación, Luis Mallada, de la DGA visitaban el colegio Josefa Amar y Borbón en Zaragoza “para anunciar la construcción de cocina en ese y diez colegios más de Aragón”, por lo que, Genaro Delgado, en representación de las familias de más de 70 AMPAS de la plataforma Come Pública, y que ha trabajado en la lucha y visibilizacion de esta demanda histórica, agradeció a la consejera su “apuesta decidida y el esfuerzo que consolida y avanza la agenda del pacto por unos comedores Nobles en Aragón”.
“Es un momento para celebrar que miles de alumnos y alumnas, toda una generación que estaba perdida, se suman a la alegría de recuperar cocinas en sus colegios. Es importante reconocer que cuando se quiere es posible garantizar, a la infancia y a todo colegio de Aragón, una comida nutritiva y cuidada que represente nuestra cultura y nuestros valores. Estas son las cosas que hacen enorgullecerse de la educación publica, de las instituciones y de la gente y las organizaciones que lo hacemos posible, cada uno en su medida”, aseguraba Delgado.
No obstante, La plataforma Come Pública recordaba que “tras una legislatura 2018/23 donde se construyeron sólo seis cocinas de las ocho incluidas en el pacto de gobierno entre Podemos y PSOE. Se queda fuera el Valdespartera 1 y el CPI Parque Goya. Antes de las elecciones del 23 Come Pública reúne a todas las fuerzas políticas de las cortes (excepto el PAR), en el CPI María Moliner, donde se firma ‘El pacto por unos Comedores Nobles’ cuyo primer punto es la mejora de la financiación para la construcción de cocinas a todo colegio que lo solicite. Tras la formación del nuevo gobierno del PP, y de un año de movilizaciones y reuniones, este nuevo gobierno anuncia las primeras diez cocinas que se construirán en el verano del 24, entre las que se encuentra CPI Parque Goya”.
Desde entonces Come Pública “a través de la diversidad ideológica de grupos parlamentarios del periodo legislativo promueve cinco PNLs, dedicadas a la mejora de los comedores escolares, todas aprobadas por unanimidad. Además, se mantiene trabajo previo con el gobierno anterior: El protocolo de seguimiento de los comedores escolares y las mejoras en los pliegos (porciones de frutas y verduras o habilitar opción vegana y halal… por ejemplo), que han hecho que la nueva normativa estatal con el real decreto de comedores saludables esté prácticamente cubierta”.
“Igualmente, con el nuevo gobierno se mantiene la colaboración ofreciendo propuestas de mejoras en asuntos como la mejora de mecanismos de control y calidad, el Acuerdo Marco como mejora para el modelo de licitación, mejoras en las condiciones de los pliegos para promover producto local o la creación de un Consejo Alimentario que pueda optimizar la inversión en cocinas para que revierta en salud, nutrición y economía local”, subrayan desde Come Pública.
Este pasado jueves “con el anuncio de once cocinas para septiembre de 2026, el gobierno se compromete a seguir a ese ritmo cada año, esperamos que hasta que todos los colegios que lo han solicitado y lo deseen, puedan tener cocina propia. En esta remesa se encuentra el Valdespartera 1, que era el colegio que faltaba por construir en aquel pacto PSOE-Podemos de 2018. Con este anuncio se asientan las bases para poner a las instituciones a la altura de su gente”, recalcan
A juicio de la plataforma Come Pública “la construcción de cocinas es el factor principal para garantizar la igualdad en los colegios, no puede haber colegios sirviendo comida recién hecha mientras otros sirven ultra procesados a diario por el mismo precio”.
“Las sospechas crecen sobre los productos ofrecidos por las líneas frías, al depender de aditivos, conservantes, colorantes y al estar preparadas lejos de su lugar de consumo tanto en el tiempo como en el espacio, tanto la calidad de la materia prima como la calidad nutricional del producto final se ven mermadas e incluso cuestionadas para un consumo continuado y extendido especialmente para población vulnerable como es la infantil por estar en procesos de desarrollo y crecimiento sensible”, enfatizan desde la entidad social.
Finalmente, la plataforma Come Pública destaca que “la comida recién hecha garantiza una nutrición apropiada, siendo la inversión más eficiente para conseguir la mayor nutrición y salud por cada céntimo, pero también educa en hábitos saludables y cultura gastronómica”.





