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Sánchez llega a la investidura sin cerrar un acuerdo y negociando contrarreloj con Unidas Podemos

En la primera votación, que se celebrará el martes, serían necesarios 176 votos favorables a Pedro Sánchez, mientras que en la segunda, que se celebraría el jueves, sería necesario con que tuviera más votos a favor que en contra, con lo que será fundamental la abstención, por lo que su investidura no pasa solo por llegar a un acuerdo con Unidas Podemos
| 22 julio, 2019 11.07
Sánchez llega a la investidura sin cerrar un acuerdo y negociando contrarreloj con Unidas Podemos
Pedro Sánchez. Foto: Congreso

Casi tres meses después de las elecciones estatales del 28 de abril, este lunes arranca en el Congreso de Madrid el debate de investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno español, Pedro Sánchez. El Pleno de investidura, convocado por la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, comenzará a las 12.00 horas con la intervención del candidato del PSOE, sin limitación de tiempo.

El discurso de Sánchez se centrará en «la economía y los retos sociales» a los que se enfrenta el Estado español como «la precariedad, las pensiones, la desigualdad, el feminismo o la emergencia climática» con la intención de buscar el apoyo de los partidos de izquierda de la Cámara Baja.

En la primera votación, que se celebrará el martes, serían necesarios 176 votos favorables a Pedro Sánchez, mientras que en la segunda, que se celebraría el jueves, sería necesario con que tuviera más votos a favor que en contra, con lo que será fundamental la abstención.

PSOE y Unidas Podemos negocian contrarreloj

Sin embargo, a primeras horas de este lunes no hay un programa cerrado y Sánchez llega al debate sin, todavía, los apoyos suficientes. Las negociaciones entre PSOE y Unidas Podemos transcurren contrarreloj desde el pasado viernes y con la máxima discreción posible, sin que hasta el momento haya trascendido ningún acuerdo.

Según aseguran fuentes conocedoras de la negociación, no hay ninguna reunión programada antes de que al mediodía de este lunes se inicie el pleno del debate de investidura y por ahora no hay base para un acuerdo, ya que el PSOE solo habría ofrecido a Unidas Podemos una «vicepresidencia simbólica sin competencias y carteras», que la formación morada califica de «insuficiente» porque «no permite desarrollar las políticas sociales que estamos pidiendo».

En este sentido, desde Unidas Podemos recuerdan que «hemos cedido desde el inicio en no pedir ministerios de Estado, lealtad con la cuestión de Catalunya y el gesto de Pablo Iglesias del viernes echándose a un lado, y no paramos de encontrarnos más excusas por parte del PSOE». Sin embargo, el PSOE ha vetado algunos ministerios, como Defensa, Interior, Exteriores, Justicia y Hacienda.

En este escenario, los equipos negociadores de PSOE y Unidas Podemos, con la vicepresidenta, Carmen Calvo y Pablo Echenique, respectivamente, al frente, apuran las últimas horas de negociación. Fuentes de ambos partidos coinciden en resaltar el compromiso de los equipos negociadores que tienen sobre la mesa los documentos con la oferta programática «para un Gobierno social, feminista, ecologista, europeísta y progresista» aprobados por la Ejecutiva del PSOE y el acuerdo firmado entre los dos partidos sobre los Presupuestos Generales del Estado.

Según apuntan algunos medios, como Público o ElDiario.es, Sánchez estaría estudiando el aumento del número de ministerios —actualmente hay diecisiete— y llegar hasta 21, lo que «facilitaría que la formación morada tuviera más carteras».

Ambas formaciones tienen de plazo hasta el próximo jueves, día de la segunda votación, para refrendar un pacto que tiene que incluir un acuerdo programático, la nueva estructura de Gobierno, así como el número de carteras y los nombres de sus titulares que tendrá en el Ejecutivo Unidas Podemos.

No todo pasa por Unidas Podemos

En el caso de que PSOE y Unidas Podemos consiguieran cerrar un acuerdo de gobierno de coalición sus votos sumarían 165 «síes», muy por encima de los «noes» ya seguros del trifachito -PP, Cs y Vox-, que son 147, más el voto de los únicos representantes de Navara Suma y Coalicion Canaria.

Sin embargo estos 165 «síes» se quedan a 10 votos de la mayoría absoluta por lo que siguen siendo insuficientes para la primera votación y tendrían que ir a la segunda en la que necesitarían al menos las abstenciones de ERC, EH Bildu, PNV y/o Junts per Catalunya.

ERC y EH Bildu han confirmado que decidirán su voto tras escuchar a Pedro Sánche pero han adelantado que son proclives a la abstención si hay un gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos, por lo que con este sentido de voto, Sánchez podría ser investido en segunda ronda.

«Estamos convencidos de que si el PSOE viene con un acuerdo, ERC no será un obstáculo», ha afirmado el diputado de ERC, Gabriel Rufián. Mertxe Aizpurua, portavoz de EH Bildu, ha asegurado que su partido tiene «razones sobradas» para votar “no” a la investidura de Sánchez, pero que está decidido darle una «oportunidad» para que forme Gobierno con «perspectiva de diálogo».

Por su parte, JxCat ha criticado que «no sabemos todavía si es un gobierno del PSOE en coalición con Podemos o en solitario» por lo que «el sentido del voto a la investidura vendrá determinado por la propuesta que tengamos que votar». «No llegamos muy motivados para investir a Sánchez», ha dicho la portavoz de JxCat en el Congreso, Laura Borràs, en una entrevista en RAC-1.

Desde el PNV, su portavoz Aitor Esteban, lamentaba este mismo lunes en declaraciones a Radio Euskadi que el PSOE no se ha puesto en contacto con ellos. «Será necesario que hablen con el PNV y que el acuerdo con Unidas Podemos no entre en interpretaciones políticas inasumibles. Si no nos llaman y hablamos nos abstendremos», ha asegurado Esteban, que reconoce que «no se acabará el martes sino que el jueves».

Así será el debate de investidura

Una vez concluida la intervención de Sánchez la sesión se suspenderá para reanudarse por la tarde del lunes, a las 16.00 horas, cuando comenzará el debate con los representantes de los grupos parlamentarios. Las y los diputados que designe cada grupo parlamentario tomarán la palabra de mayor a menor, salvo el PSOE, grupo al que pertenece el candidato a la Presidencia, que lo hace en último lugar. El candidato puede responder a las y los portavoces uno a uno o de manera agrupada.

El orden de intervenciones será: Partido Popular, Ciudadanos, Unidas Podemos, la extrema derecha (Vox), ERC, PNV, los partidos del Grupo Mixto Junts Per Catalunya, EH Bildu, Coalición Canaria-Partido Nacionalista Canario, Navarra Suma, Compromís, Partido Regionalista de Cantabria- y cerrará el PSOE. Cada grupo cuenta con 43 minutos de intervención: 30 de discurso inicial, 10 de réplica y 3 de contrarréplica.

La primera jornada de la investidura finalizará con aquel grupo parlamentario que esté interviniendo a las 20.30 horas ya que no se reiniciará ningún debate nuevo después de esa hora, según el acuerdo alcanzado esta semana por la Junta de Portavoces.

El debate se prolongará la mañana del martes, desde las 9.00 horas, con las y los portavoces de los grupos que no hayan tomado la palabra en la primera jornada, y finalizado el mismo se realizará la primera votación, en la que Sánchez necesita el apoyo de la mayoría absoluta de la Cámara, 176 escaños, para obtener la confianza como presidente.

En caso de no obtenerla, se realizará una segunda votación 48 horas después, el jueves 25 de julio, en la que se entenderá otorgada la confianza si Pedro Sánchez obtiene el apoyo de la mayoría simple de los diputados: más votos a favor que en contra.

En este caso, la sesión no será tan larga: el candidato recordará su programa en 10 minutos, y los líderes de la oposición podrán hablar durante cinco. No habrá debate. Tras ello, Batet fijará una hora para la segunda votación. Si Sánchez recibe más «síes» que «noes», la mayoría simple, será investido y la presidenta del Congreso así lo comunicará al rey en La Zarzuela.

Si efectuadas las dos votaciones Sánchez no consiguiera ser investido, se abre el plazo de dos meses que establece la ley para formar un Ejecutivo, en un escenario en el que podría celebrarse una nueva sesión de investidura en septiembre –tras una ronda de contactos con el rey–.

Si transcurridos dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiera obtenido la confianza, la presidenta del Congreso someterá a la firma del rey el Decreto de disolución de ambas Cámaras, convocará nuevas elecciones para el 10 de noviembre y lo comunicará al presidente del Senado.


Resultados del 28A y pactómetro

22 julio, 2019

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