El pasado 22 de noviembre la Asociación contra el recrecimiento de Yesa “Río Aragón” celebró en Artieda su asamblea anual. En dicha asamblea se informó sobre la situación en que se hallan las obras de recrecimiento de Yesa (actualmente paralizadas) y los contactos y estrategias abordados de cara a lograr su descarte definitivo.
Además, se aprobaron las cuentas anuales, el presupuesto para el próximo periodo y se actualizó la composición de la Junta Directiva. Finalmente, la asamblea acordó entregar su premio Venero a Javier Mur, José Mari Santos, Pepe Torralba y Alfredo Solano, como representantes de las cuatro organizaciones que impulsaron el Movimiento por la Dignidad de la Montaña y el Paro General del Pirineo que, el 25 de octubre de 2000 “consiguió dar un golpe definitivo, que conllevó la paralización de tres de los cuatro embalses que en aquel momento amenazaban a los valles del Pirineo aragonés”, subrayan.
A la par, durante todo el fin de semana, el grupo coordinador de Pirineo Digno realizó un encuentro en Artieda “para analizar cómo ha evolucionado el movimiento, definir las metas a lograr a medio y largo plazo y materializar una propuesta organizativa que permita contribuir al empoderamiento del Pirineo a través de una alternativa de desarrollo sostenible, popular y participada por sus pobladores”. Dentro de sus actividades, participaron en la asamblea de Río Aragón para valorar conjuntamente la histórica jornada del pasado 25 de octubre, con la multitudinaria manifestación en Chaca. También impulsaron una dinámica con miembros de la asociación para compartir las enseñanzas aprendidas en el Movimiento por la Dignidad de la montaña de hace 25 años “y definir las estrategias a futuro que permitan consolidar el movimiento”.
Al finalizar la asamblea se celebró una comida de hermandad, a lo largo de la cual la asociación Río Aragón materializó la entrega del premio Venero a las personas señalada, como representantes de las cuatro organizaciones, ACUDE, Asociación Río Ara, Biscarrués-Mallos de Riglos y asociación Río Aragón, que impulsaron aquel movimiento histórico “del que Pirineo Digno aspira ser heredero”.
En un hermoso acto, cargado de emoción, el nuevo movimiento recibió de las personas homenajeadas ánimos “para impulsar nuevas acciones, acordes a los graves problemas que, hoy como ayer, afectan al espacio pirenaico”.

