El Ayuntamiento de Las Peñas de Riglos ha dado un paso importante en la protección de su territorio con la aprobación de la nueva ordenanza sobre el uso de purines, estiércoles y otros residuos ganaderos. Esta medida, impulsada por la plataforma ‘Riglos sin Granja Porcina’, busca garantizar la salud ambiental e intenta proteger el futuro de la comarca frente a modelos industriales agresivos.
El ayuntamiento de la localidad de La Galliguera ha aprobado una nueva ordenanza “para regular el uso de purines, estiércoles y otros residuos ganaderos en su término municipal, una medida clave para la protección del territorio y de los recursos hídricos”, reiteran desde ‘Riglos sin Granja Porcina’, y añaden que ha sido impulsada “en un contexto de preocupación social y ambiental, y con el respaldo de la Plataforma, la norma nace como respuesta a los problemas de contaminación del agua sufridos en el núcleo vecino de Concilio y establece límites y protocolos para evitar nuevos episodios”.
La ordenanza supone además “un nuevo escenario técnico y legal” que condiciona el desarrollo de proyectos de ganadería intensiva en la redolada y refuerza “la defensa del patrimonio natural e histórico de la comarca de las Peñas de Riglos”, recalcan.
Solidaridad con Concilio y protección del acuífero
“La urgencia de esta norma nace de un acto de solidaridad con el núcleo vecino de Concilio. Durante los últimos tiempos, la población ha sufrido la contaminación de su suministro de agua debido al vertido de purines en terrenos de Riglos, donde se ubica su acuífero. Esta ordenanza establece perímetros de seguridad y protocolos estrictos para asegurar que el agua, un bien básico y escaso, deje de ser vulnerable a la mala gestión de residuos”, destacan desde la entidad social.
Para la Plataforma ‘Riglos sin Granja Porcina’ resulta “especialmente preocupante que la zona de Riglos donde se proyecta la macrogranja se ubica, justamente, en el polígono desde el cual se originan las filtraciones de purines que contaminan el suministro de agua de Concilio”.
Asimismo, subrayan que “el nuevo marco normativo, sumado a la protección del patrimonio histórico, supone un freno técnico para la macrogranja proyectada en la zona. Aunque se espera la comunicación oficial, los informes técnicos señalan que la instalación es inviable por su proximidad a la Iglesia de Concilio. Al ser un Bien de Interés Cultural (BIC), la ley exige distancias mínimas que el proyecto no cumple, protegiendo así la integridad de este monumento frente a la degradación ambiental”.
La Plataforma ‘Riglos sin Granja Porcina’ ha agradecido al Ayuntamiento esta medida y ha anunciado que estudiará “detalladamente el texto de la ordenanza aprobada para valorar si cumple con las protecciones necesarias para todos los vecinos del municipio de las Peñas de Riglos”, y que en caso de considerarlo preciso, el colectivo presentará “las alegaciones correspondientes durante el plazo de 20 días de exposición pública, velando así por una normativa robusta y eficaz”.
“Ni en mi pueblo ni en el tuyo: la amenaza se desplaza”
A pesar de este avance, la plataforma advierte que “la amenaza se desplaza. Existen indicios de que el proyecto busca nuevas ubicaciones, sumándose a la preocupación por otra granja proyectada en el municipio de Lobarre, próxima a Riglos”, por lo que ‘Riglos sin Granja Porcina’ denuncia “el riesgo que esto supone para un entorno que vive del turismo internacional gracias al Castillo de Lobarre”.
Finalmente, cabe destacar que bajo el lema “Ni en mi pueblo ni en el tuyo”, la Plataforma ‘Riglos sin Granja Porcina’ reafirma su compromiso de “no descansar hasta que toda la zona esté a salvo, que la lucha ahora es solidaria. En estos meses de defensa de nuestro pueblo, hemos aprendido sobre los riesgos reales de la ganadería intensiva: resistencia antibiótica, niveles críticos de nitratos y amoníaco, y la emisión de gases de efecto invernadero como el metano”, afirman desde el colectivo. “Sería una catástrofe dejar entrar esta industria tan contaminante en nuestras comunidades del Reino de los Mallos”, concluyen.

