La Plataforma Riglos sin Granja Porcina, formada por vecinos y vecinas de Riglos, Concilio y Murillo de Galligo, ha denunciado públicamente “el proyecto de instalación de una explotación porcina industrial en las inmediaciones de Riglos, en pleno entorno del Monumento Natural de los Mallos de Riglos, los Mallos de Agüero y Peña Rueba, uno de los paisajes más reconocibles y visitados de Aragón”.
La Plataforma detalla que “el proyecto, promovido por Jorge Castán y Agrícola Miramont, contempla una explotación intensiva de 750 cerdas madres, lo que supondrá la presencia de miles de animales en determinados momentos del año”.
La instalación agroindustrial se situaría “entre la estación de ferrocarril Riglos-Concilio y la localidad de Concilio, a un kilómetro del núcleo urbano de Concilio, cuatro kilómetros de Riglos, menos de un kilómetro de la zona de chalets de Riglos, a tan solo quinientos cuarenta metros de la zona de actividades y educación ambiental de Mundo Rebuzno y en una zona de alto valor paisajístico, turístico y ecológico”, recalcan.
“Un riesgo ambiental inasumible”
Los vecinos y vecinas alertan de los “graves riesgos ambientales” que este proyecto implicaría: “contaminación del agua por nitratos, emisiones de amoníaco y metano, proliferación de olores y degradación del suelo”.
“Estos riesgos no son hipotéticos: la localidad de Concilio ya padece actualmente contaminación de su red de agua potable, con niveles de nitratos que casi duplican el límite legal (92,9 mg/L frente a los 50 mg/L permitidos), según el informe emitido por el Seprona de la Guardia Civil el pasado 30 de octubre de 2025. A raíz de estos resultados, el Ayuntamiento de Murillo de Galligo ha declarado el agua no apta para el consumo humano”, explican desde la Plataforma Riglos sin Granja Porcina.
“Los datos del propio Seprona son concluyentes y demuestran lo que llevamos años advirtiendo: los purines de las granjas porcinas están contaminando nuestros acuíferos. Si se autoriza una instalación de estas dimensiones en Riglos, el problema será irreversible”, enfatizan desde la Plataforma vecinal.
“Un modelo contrario al sentido común y a la imagen de Aragón”
El territorio de Riglos forma parte del denominado “Reino de los Mallos”, un enclave natural y turístico de primer orden, visitado por miles de personas cada año para practicar escalada, senderismo, observación de aves o deportes de aguas bravas en el río Galligo.
“La instalación de una macrogranja en este entorno es una incoherencia que compromete la imagen de Aragón como destino de naturaleza y sostenibilidad”, denuncia la Plataforma. La iniciativa ha despertado una amplia movilización ciudadana “con más de 2.200 firmas recogidas en apenas unos días en la plataforma change.org, así como el apoyo de entidades como Ecologistas en Acción, Greenpeace, Stop Ganadería Industrial y la Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón”, aseveran.

Un modelo agotado
“Según los informes técnicos y datos recogidos en la documentación aportada por las plataformas vecinales aragonesas”, nuestro país “concentra más de un tercio de las macrogranjas” del Estado español “con más de 1.000 instalaciones porcinas industriales y un territorio cada vez más afectado por la contaminación por nitratos”, relata la Plataforma vecinal.
“La ganadería industrial no fija población, no genera empleo estable y destruye el entorno que da vida a nuestros pueblos. Riglos necesita proyectos sostenibles, no una industria contaminante que amenaza nuestro futuro”, concluyen desde la Plataforma Riglos sin Granja Porcina.





