Psicóloga, agitadora social feminista, escritora y comunicadora, María Galindo (La Paz, 1964) es cofundadora y cabeza visible del colectivo anarco-feminista: Mujeres Creando, referente de lucha feminista nacido en 1992 en Bolivia, presente en toda América Latina. En su activismo social, ha dado voz a grupos discriminados, criticado y señalado conductas patriarcales. Ha publicado diversos libros, artículos y ensayos en medios académicos e independientes en diversos países del mundo. También ha presentado performances y producciones cinematográficas. Ahora presenta 'Revolución Puta', su nuevo proyecto cinematográfico que se estrenó este lunes en la Filmoteca de Zaragoza, con un coloquio con la directora.
¿Cuál es la puerta verdadera y cuál es la puerta falsa para entrar con una cámara en el universo de la puta? ¿Llegar con un letrero que lo nombre como trabajo sexual y con eso saldar la primera deuda para satisfacer a los regulacionismos? ¿Llegar con un letrero que lo nombre como opresión patriarcal que hay que abolir y con eso saldar la primera deuda para contentar a los abolicionismos? 'Revolución Puta' recorre ese universo "con, por y desde ellas" reclamando "un único lugar de legitimidad irrenunciable que no asume deudas pendientes con nadie; es el lugar de la palabra en primera persona", explica María Galindo.
Con integrantes de las organizaciones OMESPRO La Paz y OMESPRO Santa Cruz como protagonistas directas y constructoras del relato "usamos una palanca simbólica para trasladar las discusiones centrales del universo puta a un espacio político y poético". La película está estructurada en cuatro cortos temáticos: “Los saberes de la Puta”, “La puta y el trabajo”, “La puta y el Estado” y “Testamento”. "Con estos cuatro cuerpos tejemos un largometraje, pero sin dejar de darles a cada uno una estructura propia que les puede permitir volar con alas propias", añade.

"En estos tiempos de mutación en que las imágenes pertenecen simultáneamente a diferentes espacios de lenguaje les presentamos una producción que no es ortodoxa, que no ha sido producida para 'festivales de cine' sino para imaginarios sociales. Podrá ser proyectada en salas pero también en lugares improvisados, en aulas, en debates. Tiene la vocación y la versatilidad de invadir todo tipo de espacios menos el de las redes porque no hemos querido ceñirnos a su panóptico cuyo guardia de seguridad nos censurará de inmediato", advierte la activista boliviana.
Y a todo esto, surgen varias preguntas: ¿Tiene sentido hacer una producción cinematográfica el siglo XXI que no será admitida por las redes sociales? ¿Qué imágenes tan extremas puede llegar a tener una producción audiovisual censurable por Facebook donde caben todos los odios y todas las violencias? "Quizás por ese mismo motivo es interesante, es convocante e inquietante haber producido una poética visual que no podrá ser engullida por las redes. Podrás verla en todas partes, menos en tu celular", responde María Galindo.
'Revolución Puta' no termina de cumplir con los "parámetros estrictamente cinematográficos", sino que los "trasciende como manifiesto político fílmico en primera persona sin renunciar a la construcción de un relato poético visual". "Sin plata y sin trabajo… Quiero verte en mi lugar", es uno de los versos del 'Himno de las putas cantando verdades', la canción central de la película compuesta por 60 mujeres del oficio y musicalizada por Kumbia Queers. "Este verso indica el lugar del espectadxr en esta producción, un lugar revuelto donde te convertirás en puta, policía y cliente según qué situación", asegura. "Revolución Puta' no es la oportunidad que estabas esperando para mirar a la puta desde un lugar cómodo; hemos girado la cámara hacia a ti, para construir esa otra extraña situación en la que eres el/la mirada. Ahora la cuestionada eres tú", concluye Galindo.


