En Zaragoza, la Plataforma por unas Residencias Públicas en Aragón hará una concentración el día 4 de Octubre 2021, a las 12.00 horas en Pza. del Pilar donde hablarán de los centros para mayores aragoneses y se leeráel Manifiesto estatal por los derechos de las personas mayores.
El 14 de diciembre de 1990, la Asamblea General de las Naciones Unidas, a través de la resolución 45/106, designó el 1 de octubre Día Internacional de las Personas de Edad. En 1991, la Asamblea General (por la resolución 46/91) adoptó los Principios de las Naciones Unidas para las personas mayores.
El reto: Una sociedad para todas las edades
El envejecimiento de la población mundial, que alcanzará los 2.000 millones de personas mayores de 60 años en el 2050, plantea retos a todas las sociedades. La comunidad internacional considera el aumento de la esperanza de vida en muchas regiones del mundo como uno de los mayores logros de la humanidad, estableciendo en la Declaración Política y Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento (2002) que es necesaria la conformación de entornos internacionales y nacionales que promuevan el establecimiento de una sociedad para todas las edades, para abordar con éxito el reto de aumentar las oportunidades de las personas, en particular las oportunidades de las personas de edad, aprovechando al máximo sus capacidades de participación en todos los aspectos y espacios de la vida.
En los entornos residenciales el Principio de Participación no existe
Uno de esos Principios (el de ‘Participación’) indica que “las personas de edad deberán permanecer integradas en la sociedad, y participar activamente en la formulación y la aplicación de las políticas que afecten directamente a sus intereses y capacidades”.
Para estas plataformas en los entornos residenciales el Principio de Participación no existe.
“La práctica es la inutilización de los mismos, lastrándose su funcionamiento mediante la ocultación del derecho a su creación y de las competencias que están establecidas, con el objetivo de que los residentes y las familias no puedan ejercer el derecho a la participación”, denuncian.
En los centros residenciales se vulneran “todos los días” tanto el derecho de reunión de los y las residentes y sus familias, como el derecho de asociación y cualquier mínima posibilidad de organizarse tanto por los y las residentes como por las familias.
Abandonadas a su suerte: Poco, tarde y mal
Si tomamos en consideración el Principio de los ‘Cuidados’ de las Naciones Unidas, la vulneración que se ha producido del derecho a la salud y al disfrute de los derechos humanos y libertades fundamentales, de las personas de edad que viven en centros residenciales, ha resultado “trágica con las prohibiciones de no derivación a hospitales al mismo tiempo que se desentendían de su atención sanitaria en los mismos”, rechazan desde las plataformas.
El escándalo ha sido recogido en informes de alcance internacional: los elaborados por parte de organizaciones como Amnistía Internacional (“Abandonadas a su suerte”) y Médicos Sin Fronteras (“Poco, tarde y mal”).
Los derechos son para toda vida, también en las residencias
Las personas mayores ingresadas en residencias poseen de facto menos derechos que si habitan un piso de alquiler, o si residen en un hotel o si se encuentran en un hospital. Se les dificulta la libre elección de médico o de farmacia, condicionándoles a que sea el de la ubicación residencial o la que considere adecuada la residencia.

