La Fundación Franz Weber (FFW) quiere que el Gobierno de Aragón, a través de su presidente, Jorge Azcón, destituya al delegado de la DGA en la provincia de Teruel tras la denuncia del Ministerio de Derechos Sociales sobre el espectáculo bochornoso realizado en Teruel hace algunos días.
Los naturalistas han acusado a Benito Ros Corella de parapetarse en supuestos informes jurídicos para avalar la realización de un acto taurino que involucra a personas con acondroplasia y que fue advertido por el propio Ministerio, el Defensor del Pueblo y asociaciones de personas con displasias esqueléticas como vejatorio y humillante.
Una actividad que fue suspendida en varias comunidades autónomas el pasado año, pocos meses después de la reforma de la Ley General de las personas con discapacidad que vetaba los espectáculos si generaban mofa o irrisión por parte del público asistente.
Mientras el Gobierno de Aragón afirmaba públicamente que se mantendría "vigilante" durante el citado evento, la ONG internacional no ha detectado ni refuerzo en materia inspectora ni interés real por parte del Ejecutivo por las garantías en la dignidad de las personas con diversidad funcional.
De este modo FFW pide a Azcón el cese inmediato del delegado territorial, que parece estar más preocupado por promover actividades contrarias a una ley estatal que por escuchar a las asociaciones y la petición del Defensor del Pueblo para suspender la actividad.
El Ministerio de Derechos Sociales comunicó el miércoles dos denuncias, una de carácter jurídico dirigida a la Fiscalía General del Estado y otra de carácter administrativo, al Gobierno de Aragón. Es la primera vez que el ejecutivo central interpone acciones de estas características frente a la permisividad de una única comunidad autónoma con actos como el "Popeye torero y sus enanitos marineros".




