He de confesar que siempre había dado por hecho que se puede hacer todo cuando tienes un hijo o hija, tener un trabajo que te gusta, un ratito diario para ti, llegar a casa, estar con tu pequeño o pequeña, disfrutar de sus cosas, sus avances, sus juegos, el baño… Cuando somos madres y padres estamos muy ilusionados con la llegada de nuestro hijo o hija nos compenetramos bien, planificamos nuestro tiempo, disfrutamos juntos y por separado de nuestra nueva situación, pero algo pasa en un determinado momento que esa compenetración deja de existir. Cuando termina la baja y debemos …

