La ciudadanía está perpleja ante el empeoramiento de la sanidad pública. La administración sanitaria atribuye este deterioro siempre al anterior gobierno de distinto signo, y dice que el problema es que la ciudadanía tiene nuevas necesidades. Pero no nos engañemos, las necesidades de una atención accesible y de calidad son las mismas de siempre, pero el escenario ha cambiado: más población envejecida, más tecnología que requieren más recursos y mejor gestión. Y para esto, Aragón, como el resto de las comunidades autónomas, parecen tener la misma excusa de fondo, que agrava el problema: la baja financiación para lo público, los …

