Parientes de los caballos y los rinocerontes caminaron por el Alto Galligo hace unos 30 millones de años

El Laboratorio Paleontológico de Lobarre y el grupo Aragosaurus “se hacen cargo de las labores de recuperación y estudio de los restos fósiles” localizados tras un desprendimiento en Anzanigo –Alto Galligo–, que ha permitido “recuperar un gran bloque con icnitas y huellas de mamíferos de hace 30 millones de años”

Extracción del bloque principal con icnitas | Foto: Eduardo Puértolas / Aragosaurus

Un equipo de paleontólogos de la Universidad de Zaragoza ha recuperado recientemente un gran bloque de roca arenisca en la localidad de Anzanigo, dependiente administrativamente del municipio de Candarenas, en la Comarca del Alto Galligo, que contiene más de una veintena de huellas fósiles de mamíferos. Las icnitas (huellas fósiles) halladas Anzanigo tienen tres dedos, con un dedo central más desarrollado y dos dedos laterales de menor tamaño. Esta forma es muy característica de icnitas de mamíferos perisodáctilos, el grupo en el que se incluyen caballos o rinocerontes, entre otros. Se han descrito icnitas similares en otros yacimientos en la Cuenca del Ebro, y tradicionalmente se han asignado a perisodáctilos de la familia Palaeotheriidae, relacionada con los caballos modernos.

Los sedimentos donde se formaron estas icnitas son de origen fluvial, y se depositaron en un río que fluía de Este a Oeste, hasta desbordar en el Cantábrico. Pertenecen al Grupo Campodarbe, y por su posición estratigráfica la edad del yacimiento sería Oligoceno inferior (hace aprox. 40-30 millones de años). Esto lo hace uno de los yacimientos más modernos descritos en la Cuenca de Chaca, y de edad similar a algunos yacimientos con icnitas de mamíferos de la cercana Cuenca del Ebro. Los resultados preliminares del estudio acaban de ser presentados en el 5th Palaeontological Virtual Congress, donde además del descubrimiento se ha destacado que la Cuenca de Chaca es un sitio clave para el estudio de icnitas en el tránsito Eoceno-Oligoceno (hace entre unos 40 y 30 m.a.).

Para proceder a su extracción, el bloque fue protegido con escayola y, posteriormente, fue recogido del talud de la carretera con ayuda de un camión grúa, ya que pesaba varias toneladas. El bloque fue transportado y se encuentra actualmente en el Laboratorio Paleontológico de Lobarre donde se abordará su preparación para su futura exposición y se continuará su investigación. La actuación ha contado con la autorización y financiación de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón.

Detalles del bloque donde se observan las icnitas | Foto Diego Castanera / Aragosaurus

Un hallazgo inesperado a pie de carretera

Desde hace quince años los grupos de investigación Aragosaurus y Geotransfer han ido documentando distintos yacimientos con huellas fósiles (icnitas) de mamíferos en la Cuenca de Chaca. “La sorpresa ha sido encontrar un nuevo yacimiento al borde de la carretera A-1205, tras un desprendimiento de un gran bloque producido a final del año pasado”, explican desde el grupo de investigación Aragosaurus, y añaden que “tal como se puede ver en imágenes, el bloque todavía estaba in situ en el verano de 2024, pero cayó a lo largo del otoño al margen de la carretera”.

Poco después del desprendimiento, los paleontológos José Ignacio Canudo y Gloria Cuenca pasaron por la carretera en dirección a Sant Chuan d’a Penya y les llamaron la atención ciertas deformaciones que se veían en la superficie del bloque. Al mirar en detalle, vieron que contenía una gran cantidad de icnitas. “En los meses siguientes, un gran número de aficionados y colegas nos habían contactado para avisarnos de la localización del bloque”, agradecen desde Aragosaurus, “mientras tanto, nosotros no hemos descansado para avanzar en su estudio y hemos estado preparando su recuperación”.

Tras la caída, el bloque se partió justo por el plano donde se observan las huellas y además, quedaron expuestas dos partes del bloque. “Así, podemos ver una parte donde se observan las icnitas en relieve negativo (la huella que dejaron los mamíferos en el sedimento), y otra donde se observa el relieve positivo (el relleno de las huellas)”, señalan.

Paleotherium Magnum

El Laboratorio Paleontológico de Lobarre: un centro de referencia para la ciencia y la divulgación

El Laboratorio Paleontológico de Lobarre abrió sus puertas en 2022 para acoger los huevos fósiles de dinosaurios encontrados en 2019 en la Sierra de Lobarre, en el yacimiento de Santa Marina. En su exposición permanente el visitante puede descubrir cómo era el entorno de Lobarre hace unos 70 millones de años y entender por qué hay huevos de dinosaurios en la sierra, a la vez que conocerá a los dinosaurios que pusieron los huevos de Santa Marina, cómo eran sus nidos y sus embriones.

Además de la exposición, los visitantes pueden descubrir el primer laboratorio paleontológico del norte de Aragón, dónde se están restaurando y estudiando los huevos fósiles de Santa Marina. Los visitantes pueden acceder al laboratorio y ver cómo se preparan los fósiles desde que se extraen del campo hasta que están listos para exhibirse en un museo, pudiendo charrar con las preparadoras y paleontólogas que trabajan en el laboratorio y escuchar los últimos avances que se han realizado. En 2026, el laboratorio será actualizado con nuevas instalaciones, sin alejarse del núcleo urbano de Lobarre, para poder seguir acogiendo fósiles y visitantes.

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