En marzo del año pasado saltaba la noticia. El Ayuntamiento de Zaragoza cerraba la Escuela Infantil La Piraña, del barrio de Las Fuentes, para acometer una mejora de las instalaciones en la que "se procederá a la sustitución de la cubierta de fibrocemento y se instalará un sistema de climatización eficiente, lo que mejorará tanto la comodidad de los niños y el personal como la eficiencia energética del centro", según explicaba entonces el consistorio. Esta actuación supondría, según el relato municipal, "la culminación completa de la actualización de la red de trece escuelas infantiles municipales de la ciudad".
El problema de estas necesarias obras es que ni el Ayuntamiento ni el Patronato de Educación y Bibliotecas prepararon una alternativa que sostuviera todas las plazas ofertadas hasta entonces en este centro, a lo que hay que sumar un retraso y encarecimiento de la actuación. El plan de contingencia que terminaron aplicando significó el traslado de 76 niños y niñas a la Escuela Infantil Parque Bruil y la restricción de las plazas ofertadas por ambos centros municipales de cara al curso 2025-2026. Esto significó “un recorte de más de 50 plazas en un servicio público esencial como es la educación 0-3” en los barrios afectados —La Madalena y Las Fuentes—, según denunciaron entonces las asociaciones vecinales de La Madalena, Parque Bruil San Agustín y Las Fuentes. “Esta decisión evidencia una falta de voluntad política para garantizar un servicio público esencial y accesible”, añadieron las entidades, tal y como reflejó AraInfo en su momento.
Promesas incumplidas
Cuando arrancó esta adecuación de las instalaciones, el consistorio dirigido por Natalia Chueca se comprometió a realizar las obras durante este curso (2025-2026), con la promesa de que el cierre y los problemas que conlleva para las familias de ambas escuelas infantiles no se extenderían más allá.
Pero las familias, al ver que la licitación no se producía en los plazos prometidos, empezaron a temerse que la situación podría prolongarse e incluso poner en entredicho la reapertura de la Escuela Infantil La Piraña en el curso 2026-2027. La licitación, finalmente, arrancó el 31 de diciembre del año pasado y, a la hora de publicar esta pieza, se encuentra “pendiente de adjudicar”. Este importante retraso, que afecta, como hemos explicado, a dos centros, significará la imposibilidad de cumplir la promesa. La Escuela Infantil La Piraña no podrá retomar su actividad con normalidad el próximo curso y la de Parque Bruil seguirá viendo su oferta recortada.
"Nos vendieron que era un curso y al siguiente volvía la normalidad", explica, consultado por AraInfo, Kike Pascual, del AMPA La Higuera de la Escuela Infantil Parque Bruil. Pascual relata que nadie del consistorio les avisó del retraso en las obras en La Piraña y que en enero de este 2026 preguntaron, ya que les llegó información de que estas no habían empezado. Así pudieron comprobar que no habían siquiera licitado la actuación.
"Tomadura de pelo"
Con posterioridad han conocido que el AMPA de La Piraña ya en octubre andaba preocupada por los plazos y que había solicitado una reunión con el servicio de Arquitectura para conocer la situación, sin obtener respuesta. Después, tras realizar una instancia por registro pidiendo de nuevo una reunión con Arquitectura —que no sería contestada—, consiguieron que fueran convocadas ambas asociaciones y las familias afectadas a una reunión con el Patronato de Educación y Bibliotecas. La reunión tuvo lugar el 20 de febrero.
Las familias se encuentran molestas por la situación. En concreto, las de Las Fuentes tienen que hacer todos los días el desplazamiento hasta las instalaciones del Parque Bruil. "Les prometieron que solo era un año, pidieron plaza en La Piraña porque el año que viene iban a volver a su barrio y, claro, ahora se encuentran con que se han pegado todo este curso viniendo hasta aquí y les queda otro más". Esta situación, según expresaron algunas familias de Las Fuentes en la reunión con el Patronato, está haciendo que se planteen la continuidad de sus hijos e hijas en la escuela infantil municipal. Según nos relatan, cunde la sensación de cierta "tomadura de pelo" porque "les habían vendido una cosa y luego no ha sido así".
En la reunión, la propia representación del Patronato de Educación y Bibliotecas dijo sentirse también “afectada”. El Ayuntamiento de Zaragoza había comunicado al organismo municipal competente “que solo era un curso y ahora se han encontrado con que es más de un curso”, relatan.
A los pocos días, el 24 de febrero, se produjo una segunda reunión en la que sí participó Arquitectura. La persona que acudió por este servicio, según relatan nuestra fuentes, les trasladó "que no entendía muy bien qué había pasado" (en relación con el retraso acumulado en el procedimiento), ya que en agosto de 2025 ya habían informado de forma favorable sobre el asunto y hubiera sido posible licitar entonces. De hecho, el 31 de julio, el propio Ayuntamiento de Zaragoza emitió una nota de prensa en la que explicaba que el gobierno de la ciudad había "aprobado el proyecto de ejecución de la climatización de la Escuela Infantil La Piraña, que recibe así otro impulso para su realización". La realización de dicho proyecto fue externalizada y redactada por IDOM, mediante una adjudicación por valor de 30.727 euros. El importe previsto para la posterior licitación de la obra era de 636.737,05 euros.
Cambios en el proyecto de mejora (o no)
Finalmente, como ya hemos adelantado, la licitación arrancada el pasado 31 de diciembre tendría un importe de 1.012.989,35 euros, un aumento de casi un 60% respecto al cálculo inicial del proyecto. La licitación saldría con dos lotes: uno de ellos, el de "Climatización de la Escuela Infantil La Piraña", coincide exactamente con esos 636.737,05 euros calculados de forma preliminar, a los que hay que sumar otro lote valorado en 376.252,30 euros con objeto de "Eliminación de cubierta de fibrocemento en la Escuela Infantil La Piraña", dando así la cantidad total que explica el aumento respecto a la previsión.
Este cambio y el retraso en la actuación han sido provocados, según el Ayuntamiento de Zaragoza, a preguntas de AraInfo, por un mayor alcance de la intervención en el tejado. "El proyecto se ha tenido que ampliar porque la actuación no era solo la climatización" y el proyecto de adecuación se extendió al cambio “de la cubierta entera, porque es de amianto".

Pero hay algo que no termina de cuadrar en el relato trasladado por el gobierno de Natalia Chueca y es que la actuación sobre el tejado ya estaba contemplada con anterioridad, y sobre el papel estaba incluida en el acuerdo de gobierno de julio de 2025 y que se valoró en 636.737,05 euros. De hecho la comunicación, ya citada, posterior al acuerdo de gobierno decía expresamente que con la actuación derivada de ese acuerdo "se procederá a la importante labor de eliminar la cubierta de fibrocemento e instalar el sistema de climatización adecuado, entre otras intervenciones".
Con mucha anterioridad, en marzo, otra nota del propio Ayuntamiento también hablaba de esta doble actuación, incluyendo la intervención sobre el tejado y la mejora de la climatización del centro educativo. "Las obras contemplan el cambio de cubierta y la instalación de un sistema de climatización eficaz y que cumpla con las necesidades de las familias", decía la entradilla de dicha comunicación municipal. Y unas semanas antes, en febrero de 2025, IDOM entregó a la Dirección de Arquitectura el proyecto de ejecución "Eliminación cubierta fibrocemento en Escuela Infantil La Piraña".
Falta de voluntad para cumplir los plazos
Según han trasladado estas mismas fuentes municipales, otro de los motivos que podrían explicar este retraso sería que "no había presupuesto" y se remitían a la situación vivida con los presupuestos de 2026 que fueron aprobados en fechas recientes con los votos de PP y Vox, después de unos meses de un tira y afloja teñido con cierto aroma a paripé. De nuevo no se entiende bien que este pudiera ser el motivo del retraso. De un lado la reserva presupuestaria debería de haberse consignado en el presupuesto de 2025 y en caso de no haberse previsto, siempre podrían haber emprendido una modificación de crédito para dotar de partida la licitación de las obras durante ese ejercicio. Si esto no ha sido así existen dos posibilidades: la falta de previsión o falta de voluntad política para enmendarla.
En estas tesis se alinea Elena Tomás, portavoz de Zaragoza en Común. "Esto es un ejemplo más de la mala gestión del gobierno de Natalia Chueca, sobre todo también de la parte de Urbanismo", ha declarado a AraInfo. "Sabemos que cuando hay cosas que les importan más, todo se hace con más celeridad, pero resulta que cuando estamos hablando de una escuela pública, de educación infantil, pues vemos que no trabajan al mismo ritmo", traslada la portavoz.
A la vista de los ritmos seguidos por esta actuación, Tomás apunta que "sabemos que para el año que viene todavía no estará abierta la Escuela de la Piraña, lo que hace también que la Escuela del Parque Bruil no tenga suficientes plazas para atender a toda la demanda de la ciudadanía".
El Ayuntamiento confía en adjudicar próximamente
Aunque ya parece descartada la posibilidad de evitar el cierre de la Escuela Infantil La Piraña un curso más, desde el Ayuntamiento confían en que la licitación saldrá adelante sin problemas y han trasladado la existencia de seis ofertas presentadas al proceso. “Hay interés por parte de las empresas”, han añadido fuentes municipales.





