Decenas de miles de personas piden en Bilbo y Baiona “cerrar heridas” y “construir futuro”

Este 11 de enero, la sociedad vasca vuelve a demostrar su apuesta firme por "la defensa unánime de los derechos humanos, la convivencia y la paz". Así lo afirma Sare, convocante de las movilizaciones de Bilbo y Baiona de este sábado bajo la dinámica 'Orain Presoak', que también pide al nuevo Gobierno español de coalición "audacia y determinación" para iniciar una política penitenciaria que "ponga fin al régimen de excepcionalidad".

Sare
Foto: @sare_herritarr

Las calles de Bilbo y Baiona han vuelto este sábado a inundarse de solidaridad para "trasladar un claro compromiso con los Derechos Humanos de las personas presas". Así se expresó la red ciudadana Sare, convocante de las movilizaciones bajo la dinámica 'Orain presoak', "la hoja de ruta que Euskal Herria, en toda su pluralidad, quiere y necesita". 80.000 personas en Bilbo, según el recuento de Naiz.

"Porque poner fin a décadas de sufrimiento y confrontación, es tarea de todos y todas: de la sociedad, asociaciones, de las instituciones políticas y judiciales y por supuesto de los Gobiernos español y francés. Gobierno francés en el se han producido avances significativos y que ojalá, sea el espejo en el que se mire el Gobierno español", han añadido los portavoces de Sare, Joseba Azkarraga y Bego Atxa que desean, con el nuevo Ejecutivo de coalición de Pedro Sánchez, "trasladar a Madrid la voluntad mayoritaria de la sociedad y las instituciones vascas".

En opinión de Sare, la movilización social "es la herramienta más importante que tienen las sociedades contemporáneas, para articular mayorías; activar a la sociedad y lograr grandes cambios. Sin duda, este es un factor decisivo a la hora de conseguir que los objetivos se hagan realidad". Por eso, han querido "contagiar a la sociedad vasca, de este espíritu. De esta convicción. De tener las ideas claras, de estar convencidas y convencidos de que si así lo creemos, nuestras metas serán alcanzables. Queremos insistir en el camino hacia una verdadera paz y convivencia".

Azkarraga y Atxa han puesto el acento en que las manifestaciones de este sábado sean "un punto de inflexión importante, que marque un antes y un después, en este nuevo ciclo político y de activación social, que exige una parte importante de nuestro Pueblo". "Es ahora, cuando hay que dar pasos en favor de los presos y presas: porque es necesario cambiar el ritmo del proceso. Debemos incidir, de manera más rotunda y con el respaldo que nos da los diferentes pronunciamientos de las instituciones vascas, en este tema, la necesidad de un cambio en la política penitenciaria", han subrayado.

Los portavoces de Sare recordaron que el Gobierno español "inició de manera muy tímida a dar algunos pasos, en la progresión de grados, en el acercamiento de unos pocos presos a prisiones más cercanas, en la concesión de algún permiso penitenciario y a humanizar algo la situación de algunos presos enfermos". Pero que "han sido pasos muy pequeños, que creemos deben proseguir de manera más audaz y urgente".

En este objetivo, dedicarán todos sus esfuerzos y avanzan que profundizarán en la vía de comunicación abierta con las instituciones del Estado y "si avanzan en esta vía, encontraran nuestro apoyo". Es por ello, que piden a "esos poderes políticos y judiciales, audacia y determinación, para que estos tímidos pasos, se conviertan en el inicio de un proceso que lleve a la aplicación de una política penitenciaria que ponga fin al régimen de excepcionalidad que sufren los presos y presas vascos y permita diseñar la hoja de ruta del fin de una etapa y el regreso a sus casas".

De este modo, han recordado que "las familias -que continúan visitando a sus familiares presos con largas condenas-, y Euskal Herria como sociedad, exigimos los cambios que se prometieron de humanización de las cárceles. De poner fin a una política penitenciaria de excepción que carecía de sentido cuando se comenzó a aplicar y mucho más ahora, cuando ETA tomó las decisiones que desembocaron en su disolución".

Por este motivo, sostienen que el Estado español "ya no tiene un problema con una 'banda' inexistente. El problema, cada vez más, lo tiene con una sociedad que no quiere que en su nombre, se continúe con la vulneración de derechos que sufren los presos y presas vascos". Y han añadido, "estamos ante una reivindicación universal, porque hablar de Derechos Humanos no es defender una opción ideológica partidista, es defender un derecho universal".

Para ello, han anunciado que seguirán trabajando por una sociedad "basada en la paz, la justicia y la convivencia. Una sociedad que deje de ser generadora de dolor, sin más víctimas, sin presos ni presas vascos". En este sentido, han apuntado que esto "nos va a exigir, crear nuevos espacios entre diferentes, escuchando al otro, compartiendo sus vivencias y su dolor. Creando una base sólida de reconocimiento, respeto y empatía" y realizando "una profunda autocrítica, que contribuya a una cultura colectiva, mediante un ejercicio multilateral de memorias sobre lo ocurrido y desde un enfoque de respeto a los derechos fundamentales".

Con la llegada de Sánchez a Moncloa con los apoyos de partidos vascos -PNV y EH Bildu, que ha llamado a la ciudadanía vasca a "llenar las calles para ejercer de palanca para que Madrid enfrente la solución de la cuestión de los presos de una vez por todas"- y catalanes (ERC) que apuestan por un cambio de la política penitenciaria, Sare ve el futuro próximo con optimismo. "Igual, con demasiado optimismo. Pero somos así. Preferimos ser así", subrayan.

"Nos encontramos ante una nueva era, que nos ha abierto las puertas para avanzar hacia un futuro mejor, que tras décadas de sufrimiento y dolor, merecemos todos. Es tiempo de desatar nudos, de avanzar" y por eso trasladarán "al mundo", su "voluntad de cerrar heridas y de construir futuro".

Rosa Rodero y Axun Lasa, dos mujeres víctimas del violencia del conflicto, han puesto voz al manifiesto

La manifestación de Baiona ha comenzado a las 15.00 horas en Lauga y la de Bilbo a las 17.00 horas en La Casilla. De este modo, han unido de manera simbólica ambas movilizaciones, "recogiendo en Bilbo la makila, el testigo, de nuestros compañeros y compañeras de Baiona, que finalizarán su marcha alrededor de esa hora", explica Sare.

En la capital vizcaína, han sido Rosa Rodero, viuda del ertzaina Joseba Goikoetxea, muerto en atentado de ETA, y Axun Lasa, hermana de Joxean Lasa, secuestrado, torturado y muerto a manos de los GAL, las personas que han puesto voz al manifiesto con el objetivo de "visibilizar a las victimas de este conflicto".

"Dos mujeres que han vivido muy directamente el sufrimiento de la pérdida de un ser querido, fruto de esas violencias. Mujeres que tienen muy claro, que el odio, la venganza y la revancha, no construye sociedad; no construye País, al contrario: lo envilece. Mujeres, que no están dispuestas a que nadie hable en su nombre. A que nadie utilice su dolor de manera partidista. Y sobre todo mujeres, que también desean dejar a sus hijos y nietos, una sociedad mejor que la que ellas recibieron de sus mayores.", han concluido Sare.

🔴 Señal en directo: manifestación por el cambio de la política penitenciaria, en pro de la convivencia y la paz

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