La sección sindical de CGT en SARGA expresa su preocupación “por la gestión de los incendios forestales registrados en Aragón estas últimas semanas, entre ellos Leciñena, Tamarit de Llitera, Alcañiz, Oz de Balbastro, Moriello de Monclús (A Fueva) y Loporzano, así como por las carencias estructurales que presenta el operativo aragonés de prevención y extinción de incendios forestales”.
La simultaneidad de estos incendios “ha puesto nuevamente a prueba la capacidad de respuesta del dispositivo aragonés, evidenciando limitaciones organizativas, de dimensionamiento de recursos y de planificación que venimos advirtiendo desde hace años en los órganos de representación, negociación, seguridad y salud laboral, así como trasladándolo reiteradamente a la opinión pública”, subrayan desde la CGT.
Infradimensionado del operativo aragonés, dependencia de medios estatales
Desde la Diputación General de Aragón “se ha trasladado en distintos momentos la idea de que se han activado todos los medios disponibles. Sin embargo, la información de la que disponemos muestra que existen o han existido brigadas y medios en bases próximas a los incendios que no han sido movilizados de forma inmediata o han permanecido en situación de espera, pese a la existencia de simultaneidad de incendios activos, activando medios insuficientes conforme a la potencial peligrosidad de los incendios”, denuncian desde la sección sindical.
“Esta circunstancia resulta especialmente relevante en un escenario de incendios forestales, en el que la rapidez de respuesta y la máxima disponibilidad de medios constituyen factores determinantes para la eficacia de la extinción y la reducción del riesgo para las personas intervinientes”, recalcan.
Asimismo, CGT reitera que “no solo eso, sino que además y debido a la escasez de medios aragoneses disponibles, en los distintos incendios mencionados, una parte muy significativa del dispositivo ha estado sostenida por medios de Estado central, Unidad Militar de Emergencias (UME) y las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico”.
Según detalla CGT “esta dependencia recurrente no es puntual ni circunstancial, sino que refleja un patrón que se repite en los incendios forestales en Aragón, en el que la insuficiencia del operativo aragonés requiere apoyos externos para sostener intervenciones de magnitud o simultáneas, cabe recordar que las competencias en materia de extinción de incendios forestales la tiene el Gobierno de Aragón”.
La sección sindical refuerza su argumento explicando que “sirva de ejemplo el incendio de Moriello de Monclús (A Fueva), detectado por un Puesto Fijo de Vigilancia a las 18:20, al que, inicialmente, solo se movilizó por parte de la DGA, una brigada y una autobomba (6 personas) y que hasta las 19:50 no acudía ningún medio aéreo y en el que la primera noche había trabajando más medios estatales que aragoneses, hecho que se dio tanto en el incendio de Loporzano como de Leciñena”.

El modelo organizativo actual del operativo de extinción y prevención de incendios forestales en Aragón “presenta limitaciones estructurales que se hacen especialmente evidentes en situaciones de simultaneidad de incendios, lo que conlleva un peligro tanto para los bomberos forestales de Aragón como para el monte y pueblos del medio rural aragonés”, enfatizan desde el sindicato.
En comparación con otros países y territorios “donde los dispositivos trabajan de forma consolidada en varios turnos operativos, en Aragón, el operativo de extinción de incendios forestales se cubre con un único turno de Bomberos Forestales, lo que conlleva una carencia en cuanto a la cobertura adecuada, necesaria y efectiva en situaciones de máxima demanda”, subrayan.
“Todo ello conlleva en una sobrecarga del personal operativo, dificultades de relevo y la necesidad recurrente de apoyo de medios estatales para mantener un mínimo de intervención adecuada en los incendios forestales de Aragón”, destacan desde CGT.
Condiciones de trabajo y seguridad
A juicio de la sección sindical de CGT en SARGA “la deficiencia en cuanto a el único turno y al número de Bomberos Forestales en Aragón conlleva una alta duración de las intervenciones en incendios forestales, genera, de forma recurrente, jornadas de trabajo prolongadas, de más de 20 horas seguidas de trabajo y escasas 10 horas de descanso entre jornadas, de manera reiterada. Lo que provoca una acumulación de fatiga extrema en un contexto de riesgo como son los incendios forestales, con el grave peligro que ello conlleva”.
“A todo ello se le suma la existencia de vacantes de manera prolongada, la no cobertura de puestos sin mayor justificación que la inoperancia por parte de la gestión de recursos humanos encargada de cubrir dichas vacantes. Existiendo vacantes sin cubrir desde hace meses, durante la época de máximo peligro de incendios forestales, con brigadas en las que existen dos vacantes desde hace meses, estando la gran mayoría de brigadas incompletas”, denuncian.
Cabe recordar que muchas de estas brigadas “están en condiciones infrahumanas, con bases en las que no hay luz ni agua. Centros de trabajo, pertenecientes en su gran mayoría a la DGA y dependientes tanto del Gobierno de Aragón como de Sarga, empresa pública e instrumental de la propia DGA, que carecen de los mínimos legales y morales de los centros de trabajo, sin baños, en almacenes o garajes, a más de 30 grados de temperatura, entre excrementos de rata, sin ducha o un simple retrete, o sin ni siquiera luz”, denuncian con indignación desde la sección sindical.
Deficiencias logísticas y de avituallamiento
Durante el desarrollo de las intervenciones “se han detectado igualmente dificultades en el sostenimiento logístico del operativo, especialmente en lo relativo a avituallamiento, suministro de agua y alimentación de los Bomberos Forestales intervinientes en los incendios”, denuncian desde la CGT.
“El avituallamiento, tanto de agua como de alimento, ha dependido en todo momento de la colaboración ciudadana y el voluntariado en los pueblos, a los cuales estamos enormemente agradecidos, una vez más el pueblo dando la cara cuando la administración no cumple”, recalcan.
Sin embargo, el avituallamiento de los bomberos forestales de Aragón “constituye una responsabilidad directa de la DGA, y no puede depender de forma estructural de aportaciones externas y voluntariado, ya que en bastantes ocasiones se han dado situaciones de alimentación muy deficiente, un simple bocadillo con un ínfimo relleno o la escasez de agua”, reiteran.

De las palabras a los hechos, es imprescindible una revisión profunda del modelo de extinción de incendios forestales en Aragón
La situación vivida en los incendios de estas semanas “vuelve a poner de manifiesto la necesidad de una revisión profunda del modelo de extinción de incendios forestales en Aragón”, destacan desde la CGT. La protección del medio natural y de la población rural aragonesa requiere “un operativo estable, profesionalizado, con condiciones laborales dignas y bases adecuadas, que sea plenamente operativo durante todo el año, no un dispositivo infradimensionado que dependa de forma recurrente del refuerzo externo para sostener su capacidad de respuesta”.
“Resulta imprescindible avanzar hacia un operativo suficientemente dimensionado, con estructura de turnos adecuada, cobertura completa de puestos, planificación logística robusta y condiciones laborales que permitan garantizar tanto la seguridad del personal como la eficacia en la protección del territorio rural aragonés”, aseguran desde el sindicato.
Finalmente, desde la sección sindical de CGT en SARGA reiteran su “exigencia de que estas deficiencias estructurales sean abordadas de manera inmediata y no a través de meras palabras y reconocimientos vacíos únicamente durante los periodos estivales”.




