Open Arms recala en Calatayud para realizar pruebas PCR y acompañar al personal durante la campaña de la fruta

Junto con las 1.500 pruebas de PCR, las 33 personas de Proactiva Open Arms que han desembarcado en la zona también realizarán tareas de sensibilización e información sobre prevención

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Equipo del Open Arms en el Centro de Salud de Calatayud. Foto: Open Arms.

El pasado mes de febrero el buque Open Arms recaló en puerto de Burriana, Castellón, donde se ha sometido a una profunda y minuciosa remodelación mecánica y electrónica de su sala de máquinas, así como la actualización de sus sistemas de seguridad con la incorporación de última tecnología en comunicaciones y seguridad a bordo. Después de meses de duros trabajos, que se vieron afectados también por la situación de pandemia sufrida en los últimos meses, el Open Arms navega ya rumbo a la frontera más mortífera del planeta, el Mediterráneo central, donde se encontrará con el velero Astral ya presente en la zona.

“Hoy volvemos al mar con más determinación que nunca, pero durante el tiempo que el buque ha permanecido en varadero, la actividad de la ONG en tierra no ha cesado”, aseguran desde la oenegé.

Aunque lejos del mar, la organización también ha recalado en Calatayud este miércoles para proteger a las personas que están realizando los trabajos de recogida de fruta. Junto con las 1.500 pruebas de PCR, las 33 personas de Proactiva Open Arms que han desembarcado en la zona también realizarán tareas de sensibilización e información sobre prevención.

La oenegé se encargará de tomar y recoger las muestras de los y las temporeras, mientras que el análisis y la iniciación de los protocolos en caso de los positivos, así como la atención médica, será responsabilidad del Centro de Salud bilbilitano. Está previsto que el cribado comience a finales de esta semana, y se prolongará durante semana y media aproximadamente.

Una campaña que ya han llevado a cabo en otros lugares como Catalunya, “nuestras acciones se han centrado en el acompañamiento de personas trabajadoras en la recolección de la fruta diagnosticadas positivas COVID-19, con la puesta en marcha y gestión integral de un dispositivo de aislamiento, en Torres de Segre (Lleida)”.

Este es un programa piloto que será voluntario para las trabajadoras y trabajadores del campo de Calatayud, ha surgido de la colaboración entre la entidad y el Gobierno de Aragón.

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