Nuevas reformas bajo un contexto pandémico amenazan con castigar el sistema educativo

Si tenemos también en cuenta, las nuevas reformas educativas que se avecinan para enmendar la denominada popularmente como 'Ley Wert', podemos entrever que el escenario se presenta bastante agitado. Por otro lado, se han observado fenómenos en los últimos años como la privatización y mercantilización de la educación, sobretodo en las universidades, que también se trasladan al resto de enseñanzas.

contexto
Foto: Pixabay

La situación actual de la educación en el Estado español se haya atravesada por varios factores, entre ellos, el contexto pandémico y su consecuente digitalización forzada. A esto hay que sumarle el temor de partidas presupuestarias, que se prevén aún todavía más escasas para Educación en este curso.

Si tenemos también en cuenta, las nuevas reformas educativas que se avecinan para enmendar la denominada popularmente como 'Ley Wert', una ley del ordenamiento jurídico español con carácter de ley orgánica aprobada en el año 2013, que modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE), podemos entrever que el escenario se presenta bastante agitado.

El proyecto de Ley Orgánica de Modificación de la LOE (LOMLOE), más conocida como 'Ley Celaá', llegó en junio de este año al Congreso español para enfrentarse a las enmiendas a la totalidad presentadas por PP, Vox y Ciudadanos. Estas formaciones han tildado el texto propuesto por la ministra de Educación, Isabel Celaá, de ser un contenido no consensuado con la oposición ni con la comunidad educativa. El Gobierno estatal aprobó esta norma en Consejo de Ministros, por primera vez, en febrero de 2019, justo antes de la disolución de las Cortes por la convocatoria de elecciones para abril de ese mismo año. En marzo de 2020, el nuevo Ejecutivo de coalición volvió a darle luz verde y, ahora, pasará su primer examen en la Cámara baja.

En AraInfo hemos conversado con Héctor Almazán Anés, profesor de matemáticas de Educación Secundaria en el IES Almazán y delegado de CGT Enseñanza Aragón, y nos ha mostrado algunas claves para interpretar esta nueva reforma educativa en este nuevo contexto, haciendo un pequeño repaso por los cambios sufridos en materia de enseñanza.

“La LOMLOE supone volver a la posición de la LOE deshaciendo los cambios de la LOMCE más disfuncionales y reestableciendo los preceptos respecto a Religión, conciertos y otras cuestiones clásicas y añadiendo algunas mejoras que no suponen más que puestas al día de la Ley. Las reformas educativas en las últimas décadas en España son un ir y venir alrededor de un mismo modelo. Esto empieza con la LOGSE en 1990 impulsada por un gobierno socialista. En 2002 se aprueba la LOMCE impulsada por el gobierno del Partido Popular que no llegó apenas a ser desarrollada. En 2006 llega la LOE planteada por el gobierno socialista de Zapatero y, sobre esta, se plantean las reformas de la LOMCE (2013) y la LOMLOE que está actualmente en tramitación y que es probable que se apruebe entre finales del 2020 y principios de 2021. Desde 1990 el modelo es básicamente el mismo con variaciones en función de los principios ideológicos de los partidos gobernantes en cada momento”, afirmaba ante la pregunta de si cree que valora como positivos los avances en materia educativa de los últimos años.

Y añadía: “Los elementos que cambian son el papel de la materia de Religión, el papel de las administraciones en los procesos internos de los centros (como la elección del director), el papel de los órganos colegiados en el gobierno (claustros y consejos escolares), la mayor o menor flexibilidad con los conciertos, el papel de las evaluaciones externas y cuestiones similares. Es decir, que los cambios sustanciales son pocos de una ley a la siguiente. Sí que supuso ciertos cambios importantes la LOMCE con la vuelta de las evaluaciones finales (reválidas), la modificación sustancial del reparto competencial del estado central y las autonomías respecto del currículo y el diseño de la ESO y los programas asociados a su parte final (PMAR y FPB) por disfuncional”.

recortes
Foto: CGT

Por otro lado, se han observado fenómenos en los últimos años como la privatización y mercantilización de la educación, sobretodo en las universidades, que también se trasladan al resto de enseñanzas. La ambición del capital en el mercado comenzó a ganar terreno en materia de Sanidad y Educación y esto, lleva a generar una visión de concebir la enseñanza como un servicio y un negocio, y no como un derecho del ciudadano del Estado de Bienestar. Los gobiernos estatales y los territorios quedan sometidos a las presiones internacionales por los intereses empresariales para no excluir los servicios prestados en condiciones comerciales.

Con respecto a cómo este fenómeno se engloba dentro de la nueva reforma de ley, Héctor Almazán nos comentaba que “la LOMLOE no acomete reformas en las universidades, por lo que poco puede hacer al respecto de la privatización y mercantilización de la Universidad. Respecto del resto de enseñanzas, y sin modificar el actual reparto de competencias, lo más sustancial que podría tocar serían los conciertos y estos no se ven alterados en este proyecto, así que en este caso, poco podemos esperar”.

“Junto con la existencia de los conciertos en sí mismo, las otras dos grandes patas de la privatización y mercantilización en Aragón son la admisión del alumnado y la planificación de unidades, sobre todo en 1º de Infantil que es la puerta de entrada de la inmensa mayoría del alumnado al sistema educativo”, agregaba.

Es también importante señalar cómo al alumnado se le deriva a la escuela privada mediante dos procesos, nos decía Almazán: “Estos procesos de expulsión se retroalimentan con los procesos de alimentación, de forma que unos expulsan o impiden la entrada de cierto alumnado mientras que otros facilitan la entrada de otro tipo de alumnado consiguiendo así que ciertos centros privados concertados (ojo, no todos) tengan un alumnado muy homogéneo que no se corresponde con la realidad social circundante”.

Y ampliaba: “El sistema de admisión baremado permite altas cotas de elección a las familias en función del domicilio, el puesto de trabajo, con zonas de escolarización amplias, y cierta flexibilidad en el momento de planificar las unidades, permitiendo aumentarlas allí donde hay más demanda en detrimento de los centros con menor demanda”.

También comentaba que “hay otros mecanismos que permiten la discriminación por clase social y se realimenta con la mercantilización, por ejemplo: las cuotas voluntarias, apoyadas mayoritariamente por las familias como método de expulsión de las clases menos favorecidas y método de señalización de 'prestigio', los servicios complementarios de pago o de precios superiores a la media (los servicios de 'madrugadores' o las extraescolares), los proyectos de innovación que requieren inversiones altas para familias poco favorecidas (por ejemplo, uso de iPad que debe pagar o adelantar la familia) y el uso de material fungible o ropa específica determinada por el centro educativo”, concluía Almazán.

Ante nuestra nueva perspectiva de crisis derivada por los efectos colaterales de la pandemia de COVID-19, tememos que nuevos recortes presupuestarios estatales se avecinan, y es interesante contrastar las consecuencias a corto, medio y largo plazo que pueden derivarse de ello.

“Respecto a si es justificable o comprensible estos recortes, la respuesta es evidente y es no, nunca lo son. A corto plazo los resultados no son fácilmente perceptibles, pero a medio y largo el resultado es el incremento de la desigualdad en el ámbito educativo y el refuerzo de las dinámicas de privatización y mercantilización que hemos visto. Los que puedan escaparán del sistema público y pretenderán dejar atrapado en el mismo al resto para favorecer a su prole. Este proceso está más avanzado en la Comunidad de Madrid, por ejemplo. Aragón tiene una situación diferente por su alto nivel de dispersión de población fuera de Zaragoza, pero en Zaragoza capital este proceso se puede observar”, deducía el delegado de CGT Enseñanza Aragón.

Así pues, una ley que propone una vuelta a la vieja normalidad democrática con tintes que resuenan a lo que ya fue durante algún tiempo “harina de otro costal”. Veremos si dura más que las siete leyes anteriores y en su defecto, si vuelve a darse otra reforma educativa, se atreva a encarar de una vez por todas un modelo basado en derechos ciudadanos equitativos que defiendan una justa redistribución de los recursos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies