"No seas gilipollas"

Y tú: ¿cómo reaccionarías si un familiar o un amigo te dice que tiene ansiedad o depresión? Seguramente tu respuesta ahora mismo sea que bien, que le apoyarías en todo pero, ¿estás segura de ello?. A menudo somos propensas, nos sale ofrecernos a ayudar, pero, debemos tener en cuenta que no todo vale en lo que a salud mental respecta. Que las palabras hieren más que muchos cuchillos. Que, como quien redacta una Ley, una coma en un momento dado cambia la norma. Una coma puede significar "hundir" anímicamente a la persona que tenemos al lado. Utilicemos el símil de …

Y tú: ¿cómo reaccionarías si un familiar o un amigo te dice que tiene ansiedad o depresión?

Seguramente tu respuesta ahora mismo sea que bien, que le apoyarías en todo pero, ¿estás segura de ello?.

A menudo somos propensas, nos sale ofrecernos a ayudar, pero, debemos tener en cuenta que no todo vale en lo que a salud mental respecta. Que las palabras hieren más que muchos cuchillos. Que, como quien redacta una Ley, una coma en un momento dado cambia la norma. Una coma puede significar "hundir" anímicamente a la persona que tenemos al lado. Utilicemos el símil de la coma con esas palabras tabúes o chascarrillos: "no es para tanto", "te lo advertí", "no te entiendo", "¿nervios de qué?".

Ante estas palabras, puede que la primera reacción de la persona ansiosa, depresiva, sea darte la razón. Pero debes ir más allá. Debes saber que la razón no te la da su entereza sino precisamente la carencia de ella. No puedes ni debes utilizar esas "comas".

Cuando hablamos de que la salud mental (SM) debe comenzar por un cambio y una verdadera transformación social, hablamos de que el lenguaje que utilizamos de cara a quien sufre trastornos nerviosos y/o depresivos, entre otros, es algo sumamente importante. A mí, particularmente me dices: "no es para tanto" y a día de hoy te mando a la mierda, mientras que hace un tiempo podría haberte hecho caso, no darle la mayor importancia y que en una milésima parte, esas palabras hayan ayudado a mi "decadencia".

Hablemos de decadencia: dicen que el Fénix, ese animal mitológico, resurge de sus cenizas cuando muere. Es el que erróneamente, a mi parecer, utiliza la gente para hablar de personas que salen de una depresión y/o derivados.

Yo, como enfermo mental, podría decir que soy un espejo. Me rompí en mil pedazos en un momento determinado de mi vida, y tras un momento de "muerte", y sí, digo muerte, si consideramos la muerte como la falta de vida. Yo he estado muerto.

Volviendo al espejo: necesitas recomponer cada cachito de esos miles y nunca, NUNCA, volverán a tener una forma homogénea. Cuando te "rompes" no hay marcha atrás, tu proceso de decadencia termina en algún momento determinado, pero, el enfermo mental por muy "curado" y "sanado" que esté, siempre estará enfermo. Su proceso de decadencia terminará y obviamente mejorará, pero como bien he dicho antes, el espejo nunca volverá a ser homogéneo. Por lo que la importancia de las palabras de tu entorno son fundamentales para ayudarte a que no quiebres ni titubees.

Al no ser psicólogo ni psiquiatra, yo no soy quién para decir qué debes o no hacer. Por lo que valoraré desde la moral. La condescendencia, el reírse de problemas que para tí son estúpidos pero para quien tienes delante son mundos, es algo recurrente. ¡Estás loco!.

¿Cuántas veces de manera graciosa habremos utilizado esas dos palabras? Pero coño, resulta que sí, depende de los ojos con los que se mire puedo afirmar que lo estoy.

Empatiza, utiliza la escucha activa y una responsabilidad afectiva a todos los niveles. Sé que todo esto te suena a cuento chino, es lo que tiene una transformación social, que todo suena a chino al principio pero es más que necesario.

Estos últimos días, por vivencias personales, he visto como la gente utiliza la salud mental como arma para atacar ante "el indefenso". Aquí sí soy inflexible e implacable: quien utiliza como herramienta para joderte la vida la idea de que estás loco, es una basura de persona. Hay miles de métodos y formas para poder ganar con razón sin necesidad de atacar a tu parte más indefensa, tu propia cabeza.

A menudo leo y releo, por ejemplo, casos de custodias, asesinatos, violencias machistas, etc…en que abogados e incluso personas se escudan en la SM como defensa. No castigues con lo que no se debe castigar, no utilices la SM como una prueba de peso, pues, el peso es infinito.

Utilizar la SM como arma arrojadiza genera una consecuencia irreversible sobre quien empleas el arma y denota tu inseguridad al respecto y tu falta de razón. En resumidas cuentas y con los ejemplos descritos: No seas gilipollas.

Para terminar, haré mío este cachito de poema de Benedetti:

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme.

La gente que tiene tacto [...]

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.

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