El recuento de las elecciones israelíes dan al primer ministro, Benjamin Netanyahu, la mayoría absoluta gracias a los números obtenidos por los partidos afines, según los primeros resultados.
Con un 34% escrutado, su partido, el Likud, ha obtenido el 28,7% de los votos, unos 35 escaños de los 120 que componen la Knesset o Parlamento.
Por su parte, los partidos aliados, los ultraortodoxos Shas y Juadaísmo Unido de la Torá, cuentan con unos diez escaños cada uno y el otro partido aliado, Yamina, siete. En total unos 62 escaños, uno más que los necesario para la mayoría absoluta.
El partido de la oposición, Azul y Blanco y Benny Gantz, ha conseguido el 23,2% de los votos, unos 28 escaños que se coloca como su peor resultado en las tres elecciones que se han celebrado en menos de un año después de que ninguno de los candidatos pudiera formar una coalición de gobierno.
La Lista Conjunta árabe-israelí ha quedado en tercer lugar con el 12,3% de los votos lo que supone unos 15 asientos en el Parlamento. Además el otro partido de la oposición, la coalición de izquierda Partido Laborista -Gesher-Meretz ha sumado siete escaños.
Netanyahu ya ha proclamado este martes su “gigantesca victoria” y ha prometido un gobierno “fuerte y estable” con sus aliados. Por su parte, Gantz ha recordado que los resultados son similares a los de abril cuando el primer ministro no pudo formar gobierno.

