“Neptune Frost”: un musical caleidoscópico

Verte a ti mismo en una película que denuncia el extractivismo a través de actores que se parecen a ti, crea una narrativa desde la ciencia ficción de héroes negros que luchan contra el status quo. Un hacker que desde la furia genderqueer empieza una odisea, buscando justicia y haciendo una crítica de los sistemas a un país africano que se beneficia, desde el capitalismo racial y de la necropolítica, de los beneficios del extractivismo.

La película "Neptune Frost", de Anita Uzeyman y Saul Williams, se proyectará en el 25 aniversario de la Muestra Internacional de Cine realizado por Mujeres Zaragoza, un musical Afrofuturista, que retrata en un lugar ficticio de Ruanda, la realidad de la violencia del neocolonialismo, el capitalismo y el extractivismo.

El Afrofuturismo es una corriente artística y cultural que cambia la óptica de la vida y las cosas, con una narrativa alternativa de discernir y sentir la vida para reflexionar sobre cómo trata en vida Occidente a las personas africanas y afrodescendientes. Ante la amenaza de la necropolítica, el capitalismo racial, memorias históricas de trata esclavista y de genocidio, la corriente afrofuturista surge como herramienta de imaginación y de liberación que reinventa y reescribe la realidad de dolor y sufrimiento.

"Neptune Frost", en forma de musical cyberpunk, cuenta la historia de un hacker Neptune (interpretado por Elvis Ngabo y luego por Cheryl Isheja), en un viaje caleidoscópico al reino de Digitalia en el que conoce a Matalusa, quien extrae coltán. Viaje que narra una “teoría binaria criminal”, abordando como principal tema el trabajo forzado en minas de coltán a cielo abierto.

“Hackea, los derechos de la propiedad. Hackea, la ley comercial y de propiedad. Hackea, la historia del banco. Hackea y cuestiona el negocio de la esclavitud, del trabajo libre, su actuación con el mundo actual. Hackea, la ambición, la codicia. El sufrimiento y la tolerancia. El tratamiento de una fe con otra”

La necesidad de una historia propia sobre extractivismo

Ambos creadores, sintieron necesidad de crear una historia que le es negada tener una narrativa propia. Uzeyman, quién nació en Ruanda y se educó en Francia, la película nació por un anhelo adolescente de representación de historias propias en el cine. Williams, en una entrevista en The Guardian, cuenta como se basa esta idea: “Sabes, para nosotros, mientras crecíamos, no había duda de que teníamos que encontrar nuestro camino a través de un Peter Pan, a través de un Oliver Twist, un Charlie y la fábrica de chocolate, y ya sabes, ninguno de ellos se parecía a nosotros. Estábamos allí de niños, pensando: '¿Quién soy yo? ¿Cómo se supone que voy a meter la cabeza en esta cosa?' Entonces, ya sabes, si hubiera podido ver esto… ”.

Iniciar el proyecto de una película es difícil, aunque tengas contactos como Williams que ha trabajado en la industria musical con Rage Against The Machine, Trent Reznor y hasta Keyne West, y más rodar en el propio continente africano. Comenzaron con un rodaje con un capital para grabar en seis días, para llamar por las noches a gente para recaudar el resto de dinero. Terminaron de grabar justo antes de la pandemia del COVID.

Parte de la necesidad de representación, como afrodescendientes ambos, no fue fortuita la decisión de grabar en Ruanda. Escuchar desde la eurocentricidad la situación del país, la película se graba en kinyarwanda, kirundi, swahili, francés y un poco de inglés. Desde una justicia poética, se rompe como bien dijo Chimamanda Ngozi Adichie “el peligro de una historia única”. El tema central es el extractivismo del coltán y como el capitalismo racial desde la necropolítica explota a un pueblo por ambición y codicia y como esta llega a tener un gran impacto ambiental y en la vida de la población.

Verte a ti mismo en una película que denuncia el extractivismo a través de actores que se parecen a ti, crea una narrativa desde la ciencia ficción de héroes negros que luchan contra el status quo. Un hacker que desde la furia genderqueer empieza una odisea, buscando justicia y haciendo una crítica de los sistemas a un país africano que se beneficia, desde el capitalismo racial y de la necropolítica, de los beneficios del extractivismo.

El coltán es un material esencial para la tecnología, y la narrativa de la película en base a ese mineral, más que la búsqueda de un futuro verde, es la realidad de un presente de rojo sangre. La narrativa afrofuturista de la película no es optimista, mediante nos vamos adentrando a la odisea del hacker, guiados desde la musicalidad, el dolor y sufrimiento de un trabajo esclavista que cobra vidas. La película nos recuerda como la sangre está detrás de la tecnología y como lo vemos reflejado en la realidad. Mientras lees este artículo en un móvil o en un ordenador, la herramienta del afrofuturismo desde la afrocentricidad, te recuerda que la necropolítica y la explotación de vidas negras y africanas es quien sostiene el sistema de bienestar en decadencia en Europa y el capitalismo global.

"Neptune Frost" transmite furia e indignación, la historia de amor entre Matalusa y Neptune causa conmoción. Entre sueños, escenas cyberpunk, entre canciones e intercambio de afectos desde colores fluorescentes es una forma tanto por Anita Uzeyman y Saúl Williams, incomodarte con la vida y no pensar que la vida de occidente es el ombligo del mundo.

Autor/Autora

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies