Movera se convirtió este pasado sábado en uno de los epicentros de la contestación social contra el modelo de implantación masiva de renovables en Aragón. Convocadas por la Plataforma 13M, que agrupa a 17 entidades ciudadanas, vecinales y ecologistas, decenas de personas se concentraron en este barrio rural de Zaragoza para reclamar la paralización inmediata de todos los proyectos impulsados por Forestalia-Levitec mientras continúan las investigaciones judiciales sobre las autorizaciones concedidas a la compañía energética.
La movilización, que da continuidad a las protestas desarrolladas durante los últimos meses en diferentes comarcas aragonesas afectadas por macroparques eólicos, líneas de alta tensión y megaplantas fotovoltaicas, fue presentada por la organización como un “acto de defensa del territorio” frente a un modelo energético que consideran “extractivista” y pensado para convertir Aragón en una plataforma exportadora de electricidad hacia otros países y grandes centros de consumo.
La protesta tuvo lugar en un contexto especialmente sensible tras el avance del denominado “caso Forestalia”, que investiga posibles tratos de favor y presuntas irregularidades administrativas relacionadas con la tramitación de proyectos renovables, especialmente en torno al Clúster del Maestrazgo. En las últimas semanas, colectivos sociales y formaciones políticas han reclamado la suspensión cautelar de las autorizaciones concedidas a la empresa mientras se esclarecen los hechos.
Durante el acto, representantes de la Plataforma 13M insistieron en que su oposición no es a las energías renovables, sino al modelo “especulativo y centralizado” con el que se están implantando. Según defendieron, la transición energética “no puede servir como excusa para destruir ecosistemas, fragmentar el territorio y vaciar todavía más los pueblos”.
La elección de Movera como escenario de la concentración no fue casual. El entorno del barrio zaragozano se ha convertido en uno de los nuevos símbolos de la contestación vecinal a la expansión de grandes infraestructuras energéticas y logísticas sobre suelo agrícola y espacios de alto valor ambiental. Desde la Plataforma consideran que el modelo promovido por grandes corporaciones energéticas “hipoteca el futuro del territorio” y consolida una relación “colonial” entre Aragón y los centros de poder económico capitalista.
Las entidades convocantes denunciaron también la “opacidad” con la que, aseguran, se han tramitado numerosos proyectos durante los últimos años. En ese sentido, reclamaron una auditoría pública de todas las autorizaciones vinculadas a Forestalia, así como una revisión integral de los procedimientos administrativos relacionados con grandes instalaciones renovables.
Moratoria inmediata sobre nuevos macroproyectos energéticos
Entre las reivindicaciones centrales de la jornada destacó la exigencia de una moratoria inmediata sobre nuevos macroproyectos energéticos hasta definir un modelo territorial consensuado socialmente. Los colectivos defienden priorizar instalaciones de menor escala, vinculadas al autoconsumo, las comunidades energéticas y la generación distribuida, frente a megaproyectos destinados —afirman— a alimentar intereses empresariales y fondos de inversión.
Durante la concentración pudieron verse pancartas contra la “especulación energética”, consignas en defensa del territorio y mensajes de apoyo a las plataformas vecinales y ecologistas que desde hace años mantienen la oposición a parques eólicos y fotovoltaicos en comarcas como la Comunidad de Teruel, las Cinco Villas, el Campo de Cariñena o Los Monegros.
La Plataforma 13M considera que el momento actual marca “un punto de inflexión” en el debate energético aragonés. La investigación judicial abierta sobre Forestalia, sumada a la creciente conflictividad social en numerosos municipios afectados, ha reforzado las demandas de paralización cautelar de proyectos y ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre quién controla la transición energética y con qué objetivos se desarrolla.
En el cierre del acto, las organizaciones convocantes anunciaron que continuarán impulsando movilizaciones y acciones informativas en diferentes puntos de Aragón durante las próximas semanas. “La defensa del territorio no se detiene”, señalaron, insistiendo en que seguirán articulando una respuesta social coordinada frente a los macroproyectos energéticos y reclamando “una transición justa, democrática y al servicio de los pueblos”.




