Highfield Resources Limited, la matriz de Geoalcali, ha informado en un comunicado que China Minmetals Corporation (CMC) y su filial Qinghai Salt Lake Industry (QSL), las principales sociedades inversoras en el polémico proyecto de Mina Muga, abandonan su participación en el proyecto. Con esta retirada desaparecen 270 millones de euros para la implantación de esta instalación minera de extracción de potasas que se pretende situar entre Nafarroa y Aragón, en concreto entre la Comarca de Sangüesa/Zangoza y las Altas Cinco Villas.
Con este duro revés, el proyecto se encuentra en un momento muy delicado. Aunque Geoalcali, mediante un comunicado, ha mostrado su disposición de mantener el proyecto "clave y estratégico para España", Mina Muga podría estar herida de muerte. A la pérdida de su mayor inversor, se suma la anulación por parte del TSJN de una de las resoluciones del Gobierno de Narra que otorgaba la concesión de explotación. La sentencia reconoce, la evidencia, de que se trata de un proyecto único que se ha fraccionado de forma irregular. El mal trago judicial podría no termina aquí ya que quedan aún por resolver los recursos contra las actuaciones del Gobierno de Aragón y del Gobierno español para dar luz verde a Mina Muga.
Además la credibilidad de Geoalcali se encuentra bajo mínimos. La sentencia del TSJN, provocada por la iniciativa jurídica de Ecologistas en Acción y Sustrai Erakuntza, le sirvió a la empresa como palanca para declarar un ERTE para las 30 personas que forman su plantilla. Poco después, en mayo, dimitió Ignacio Salazar, CEO de la matriz autraliana Highfield Resources Limited. Sin inversores, con abandonos y con un ERTE, sólo le ha faltado aparecer en el informe de la UCO del entonces llamado "caso Koldo" para rematar su reputación. En dicho informe se recogían distintas comunicaciones que señalaban a Koldo García y Santos Cerdán como conseguidores de los intereses de Geoalcali y su matriz Highfield. Miguel Ángel Conejos publicó en AraInfo un esclarecedor artículo sobre este asunto el pasado mes de junio.
Esta concatenación de acontecimientos seguro que da esperanzas a las personas residentes en la zona, así como a la Plataforma Unitaria contra las Minas de Potasa en la Bal d’Onsella y la Sierra del Perdón, de que más pronto que tarde este contestado proyecto será abandonado.





